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Hispanos LGBT quieren su propia reforma

Sus reclamos incluyen ciudadanía, asilo y cambios en detenciones

Álvaro Ortiz | 2/9/2014, 6 a.m.
Hispanos LGBT quieren su propia reforma
De izqda. a dcha.: Eduardo Ruiz, Elia Chino, Carlos Samaniego y Enrique Soto fueron algunos de los más de 200 miembros de la comunidad LGBT latina de EE.UU. que participaron en la conferencia en Houston. | Craig Hartley

HOUSTON - Quieren derecho a la ciudadanía si se casan con un ciudadano de Estados Unidos.

Esto que podría parecer un hecho asumido para otros inmigrantes no lo es para los latinos que pertenecen a la comunidad lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT, por sus siglas en inglés), que presentó esta cuestión como su primera prioridad para ser incluida en un proyecto de reforma inmigratoria.

La comunidad latina LGBT a nivel nacional celebró su conferencia anual en Houston semana pasada, llamada Unión=Fuerza, a la que asistieron más de 200 personas.

“No sólo queremos que haya reforma: queremos que haya ese camino a la ciudadanía”, dice Mónica Trasandes, directora de medios en español de la Alianza Gay y Lésbica Contra la Difamación (GLAAD, por sus siglas en inglés), con sede en Los Ángeles.

Hay 267,000 inmigrantes indocumentados que son LGBT en Estados Unidos, de los cuales el 71 por ciento es hispano, según un estudio de la Facultad de Derecho de la Universidad de California en Los Ángeles publicado en 2013.

El estudio, realizado con datos de la Oficina del Censo, el Centro Hispano Pew y la empresa de encuestas Gallup, también reveló que el 49 por ciento tiene menos de 30 años.

La posibilidad de que un inmigrante indocumentado homosexual legalice su estatus si se casa con un ciudadano ya está establecida por ley, tras el dictamen que la Corte Suprema pronunció en junio del año pasado cuando determinó la inconstitucionalidad de la llamada Ley de Defensa del Matrimonio, que prohibía al gobierno federal reconocer los matrimonios entre personas del mismo sexo.

“Antes de este fallo era imposible que una pareja gay pidiera una tarjeta de residente por medio de un matrimonio”, explica John Lasseigne, un abogado especializado en inmigración del bufete Foster and Quan, en Houston.“Ya tenemos seis meses, más o menos de experiencia ayudándoles a las parejas gay a tramitar sus peticiones y solicitudes”.

Tanto el Departamento de Servicios de Inmigración (USCIS, por sus siglas en inglés) como el Departamento de Estado anunciaron hace meses que aplicarían a las parejas homosexuales las mismas reglas que a las heterosexuales, explica el abogado.

“Además, anunciaron que lo que importa es el lugar de la ceremonia, no el lugar de la tramitación de la visa, y por eso si una pareja LGBT se casa en un estado o un país donde se permite el matrimonio gay, ese matrimonio va a ser reconocido como válido” por el gobierno, indica el abogado.

Hay 17 estados en el país que reconocen el matrimonio homosexueal. Texas no lo reconoce.

No obstante, advierte Lasseigne, en el caso de un matrimonio del mismo sexo en el que uno de los cónyuges está indocumentado, “esa persona probablemente va a tener que irse a su patria para completar la tramitación”, como sucede con los matrimonios heterosexuales.

“Básicamente, la idea es que, cualquiera que sea el proceso para un matrimonio heterosexual en el que un ciudadano pida a su cónyuge, es el mismo proceso para un matrimonio del mismo sexo. Todos los requisitos y procesos serían los mismos”, dice por su parte Frances Valdez, que también trabaja como abogada de inmigración en Houston y también ha llevado casos de este tipo.