Alessandra González da brillo al Cirque du Soleil que llega a Houston
La soprano italiana de padre mexicano actúa por primera vez en la ciudad en el Toyota Center
David Dorantes | 3/4/2013, 6 a.m.
HOUSTON- Zoe está aburrida y triste. No sabe a qué jugar ni en qué entretenerse. Sus padres tampoco le prestan atención. En medio de su desesperación, de pronto aparecen dos seres extraños que la llevarán a un mundo mágico, poblado de seres fantásticos que le enseñarán a ver su situación de manera diferente.
El espectáculo es Quidam, que Cirque du Soleil estrenará el 6 de marzo en el Toyota Center.
La protagonista es la actriz y cantante italo-mexicana Alessandra González, en su primer papel primario con Cirque du Soleil, la compañía canadiense que asombra y encanta a los espectadores con montajes narrativos que combinan acrobacia, magia, comedia, malabarismo y música en vivo.
“Me dieron el papel, por la voz, claro.... pero creo que también porque soy muy bajita”, cuenta González entre risas durante una entrevista por teléfono desde El Paso, Texas, en donde Cirque du Soleil presentó Quidam antes de llegar a Houston. González, una cantante soprano, mide 4 pies 11 pulgadas.
Quidam se llama así porque en latín, según un comunicado del circo, la palabra significa “transeúnte anónimo” y Quidam es el personaje imaginario que da a Zoe y a sus padres una lección de convivencia familiar.
González, de 24 años, lleva el arte en los genes, ya que su padre fue músico y su madre es bailarina.
La pareja se conoció en Roma, cuando el grupo de mariachi en el que tocaba su padre acompañaba al grupo de baile folclórico en el que bailaba su madre, que es italiana.
La artista cuenta que aunque ella creció en Italia, pasó los veranos de su infancia y adolescencia visitando su numerosa familia paterna en Ciudad de México.
“Mi papá era un mariachi, él cantaba y tocaba la guitarra, y cuando era niña siempre escuchaba sus grabaciones (su padre murió cuando ella tenía un año de edad) y siempre trataba de imitarlo... creo que por eso me hice cantante”, rememora González.
Cuando la chica definió su vocación, su madre la inscribió en clases de canto particulares orientadas a la ópera.
De Roma a Montreal
La llegada de González al Cirque du Soleil, y su cambio de Roma a Montreal, Canadá, sede del circo, fue “algo muy raro”, como ella misma lo define.
“Me inscribí a la página de casting (audiciones) de Facebook del Cirque du Soleil hace dos años, cuando ellos estaban buscando quien representara a Zoe... leí la descripción del personaje y dije: ‘ella soy yo’”, cuenta González.
La chica rememora que mandó toda la información que el Cirque du Soleil pedía, como altura, peso, tesitura de voz e historial profesional y un mes después recibió un correo electrónico del circo con los detalles de su boleto de avión a Canadá.
“Me fui a Montreal para el último casting (audición) y estuve ahí cantando y actuando unos días para ellos... y cuando me volví a Roma ya tenía en mi buzón de correo electrónico el contrato para ser Zoe”, recuerda González emocionada y define su experiencia casi como un cuento de hadas que le cambió la vida en pocas semanas.
También de interés
-
Ricardo Arjona termina una de sus giras más lucrativas por Estados Unidos
-
Ópera con mariachi en Houston: Cecilia Duarte irrumpe en el drama de la inmigración









