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Bill Richardson: EE.UU. debe cambiar si no 
quiere perder su relación con Latinoamérica


El ex gobernador cree que hay que empezar por una reforma inmigratoria amplia

Olivia P. Tallet | 3/3/2013, 6 a.m.
Bill Richardson: EE.UU. debe cambiar si no 
quiere perder su relación con Latinoamérica
Bill Richardson durante la entrevista en el Baker Institute de la Universidad de Rice. | Gary Fountain

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Alex Brandon / AP

El presidente Barack Obama, izq., cuando todavía era precandidato demócrata en 2008, haciendo campaña con Bill Richardson en Oregon.

HOUSTON - Si Estados Unidos no reacciona pronto, Latinoamérica tomará una dirección cada vez más alejada de este país.

Ésa es una de las advertencias del ex gobernador demócrata de Nuevo México Bill Richardson, quien también fue secretario de Energía con el presidente Bill Clinton, embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, y ha ejercido como enviado especial en misiones particularmente delicadas, por ejemplo en Cuba, a donde fue en varias ocasiones, o en Corea del Norte.

Además, Richardson, de madre mexicana y padre estadounidense, fue un factor principal en la campaña por el voto hispano para el presidente Barack Obama en las elecciones presidenciales de 2008.

“Estados Unidos tiene que reenfocar su política hacia Latinoamérica y Cuba (particularmente) porque el hemisferio está emergiendo por un camino que no sigue el liderazgo estadounidense”, dice el ex gobernador a La Voz.

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AP

El ex gobernado, Bill Richardson

“El punto principal es éste: EE.UU. necesita prestar más atención a Latinoamérica pero también reenfocar la relación hacia nuevos objetivos de prosperidad económica”, recalca.

Richardson también es catedrático emérito para la Iniciativa Latinoamericana del Baker Institute de Política Pública de la Universidad de Rice, y visitó Houston el 20 de febrero para conmemorar los 20 años de fundación del Instituto.

“La razón es que en Latinoamérica está emergiendo un gran número de países que no está sirviendo al liderazgo estadounidense, como Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Argentina, y necesitamos reenfocar la relación”, especifica Richardson, quien ha fundado la organización Richardson Global Engagement para el desarrollo de relaciones internacionales.

“No digo que Latinoamérica no sea nuestra amiga, pero estos países no son precisamente nuestros aliados, y junto con otros como Colombia, Perú y México están diversificando sus relaciones con otros países, como (los de) Europa y China”.

Para Richardson, la IV Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) en la que también participa la Unión Europea y que fue celebrada en enero, es un ejemplo: “EE.UU. ni siquiera es invitado”.

La cumbre marcó una clara separación de la política de Latinoamérica y Europa con respecto a EE.UU., señala el ex embajador, con la designación como nuevo presidente de la CELAC del mandatario cubano Raúl Castro, cuyo país sigue bajo embargo económico de EE.UU.

Pregunta: ¿por dónde debe empezar EE.UU. para cambiar esa relación?

Respuesta: “Hay que empezar por casa pasando una reforma inmigratoria. Eso no es sólo un problema nuestro sino que afecta en México, Centroamérica y el Caribe, pero principalmente con México, de donde viene 75 por ciento de la inmigración. Es importante pasar una reforma inmigratoria integral para poner ese asunto en orden.

“Pero creo que es importante no conectar el problema de la seguridad en la frontera con la legalización de inmigrantes indocumentados. Claro que hay que tener un proceso para la mejora de la seguridad en la frontera, más control (de) aduana, más tecnología, pero muros no.

“Pero insisto, no se debe conectar la legalización de 11 millones que están esperando por un proceso justo diciendo que primero vamos a ver números del progreso en la frontera, y luego, si hay progreso, entonces dejamos legalizar a cierta cantidad de millones, como sugieren algunos líderes del Congreso.