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La familia Tamayo es retratado en un libro íntimo


BERENICE BAUTISTA/AP | 6/14/2013, 12:04 p.m.
La familia Tamayo es retratado en un libro íntimo
Maria Elena Bermúdez Flores, autora de “Los Tamayo, un cuadro de familia” posa para un retrato con su libro en el Museo Rufino Tamayo en la Ciudad de México el martes 11 de junio de 2013. En el libro Bermúdez, la sobrina de Tamayo, narra detalles íntimos de la vida del pintor mexicano Rufino Tamayo y su esposa Olga. | Berenice Bautista/AP

MÉXICO - Muchos conocen la faceta de Rufino Tamayo como uno de los máximos exponentes de la pintura mexicana del siglo XX, pero pocos saben cuáles eran sus virtudes como esposo o cuáles fueron los sinsabores que enfrentó en su vida.

Su sobrina, María Elena Bermúdez Flores, pensó que valía la pena explorar ese lado de la historia y decidió plasmarlo en un libro. Con el paso del tiempo se dio cuenta de que había elegido una tarea titánica.

Sentía "una responsabilidad bárbara... Dije sí, pero no sabía a qué me estaba comprometiendo", dijo la autora en una entrevista reciente con The Associated Press antes de la presentación de "Los Tamayo, un cuadro de familia" en el Museo Rufino Tamayo de la Ciudad de México.

Por años, Bermúdez Flores se dio a la tarea de buscar entre los archivos que cuidadosamente había guardado Olga Tamayo, la esposa del pintor, y en ellos encontró un verdadero tesoro que incluyó en el libro, publicado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el estado de Oaxaca (de donde era originario Tamayo) y la Fundación Olga y Rufino Tamayo.

"Encontramos cartas maravillosas de los tíos", relató. También había "miles y cientos y cientos de fotografías".

"Yo elegí las fotografías de cómo yo me recordaba de estos tíos, siempre elegantes, siempre bien plantados, dando su mejor cara hacia el mundo. Yo me sentía muy orgullosa de ellos cuando presenciaban una exposición, una cena o una premiación, siempre era un gusto estar al lado de ellos y siempre aprendía yo mucho", dijo.

Otros objetos atractivos fueron los reconocimientos que recibió su tío, que consiguió en su casa en San Angel, al sur de la Ciudad de México.

"Me llamaron mucho la atención sus condecoraciones, aquellas medallas, preseas, llaves de la ciudad (como las de Aguascalientes). Un día fascinada y emocionada, me subí a la azotea y las fui fotografiando una por una. Se me enchinaba el cuerpo (se erizaba), lloraba pero de emoción, y también de darme cuenta que realmente ese hombre que se había esforzado tanto, a la larga la vida lo compensó y lo compensó con creces", dijo la autora de 71 años.

Gracias a estos objetos y los recuerdos que tenía de sus tíos, Bermúdez Flores escribió durante más de 15 años todo sobre la vida de esta pareja: sus viajes, sus casas, sus correspondencias, sus obras filantrópicas, la historia de sus familias, su estancia en Nueva York; con una narrativa que dice recrea algunos diálogos pero es fiel a su historia.

"Quería que el libro fuera respetuoso y digno de mi familia y sobre todo verdadero. Aquí está nada más la verdad y nada más que la verdad. No sabría manejarme de otra manera. Es realmente la vida de Olga y Rufino a través de los ojos de una sobrina que vivió cerca".

Para Bermúdez Flores, crecer con el trabajo de Tamayo fue un "privilegio".

"Yo tenía 4 o 5 años cuando corría por el departamento y estaba el tío Rufino pintando y nos topábamos y nos moríamos de risa. Él siempre muy ordenado con todas sus pinturas, sus pinceles, aunque era aparatoso ver aquel caballete y sus pinturas, a la hora que él terminaba recogía y como si no hubiera pintado nadie", relató. "Te puedo decir que era mi mejor amigo, esperaba con ansiedad que llegara la vacación para que llegara el tío Rufino".