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La reforma pasa su primer escollo


El proyecto de ley del grupo bipartidista de ocho senadores se enfrenta ahora al escrutinio y debate de la Cámara de Representantes

Álvaro Ortiz | 7/4/2013, 6 a.m.
La reforma pasa su primer escollo
Yesenia Ramírez reaciona con lágrimas a la votación en el Senado que aprobó el proyecto de reforma mientras piensa en su 
familia en México, a la que no ve desde hace 13 años, durante la reunión en las oficinas de FIEL el 27 de junio. | Nick de la Torre

HOUSTON - Con la aprobación del proyecto de ley de reforma inmigratoria en el Senado, Estados Unidos ha dado un paso decisivo para legalizar a los más de 11 millones de indocumentados en el país, según el gobierno federal.

El hecho de que finalmente la Cámara alta pasara, después de un intenso debate y ánimos encendidos, la versión final del proyecto de ley, el S. 744, ha esperanzado a muchos en la comunidad latina de Houston, si bien, la próxima batalla se libra en la Cámara de Representantes.

“Sigamos luchando. Yo he estado en cada marcha en cada protesta”, explicaba emocionada Elia Vázquez, una mexicana indocumentada que el 27 de junio se reunió con otros indocumentados y activistas en la oficina de Houston de Familias Inmigrantes y Estudiantes en la Lucha (FIEL) para ver en directo la votación del proyecto en el Senado.

Vázquez, cuyo marido sabrá en septiembre si es o no deportado, señalaba que había hablado personalmente con los representantes por Texas Ted Poe, republicano, y Al Green, demócrata: “Les he explicado mi historia y ellos me han prestado atención y ahora me doy cuenta de que vale la pena luchar”.

El proyecto aprobado por el Senado, que se obra de un grupo de ocho senadores republicanos y demócratas, “finalmente pone a Estados Unidos en el siglo XXI en cuanto al uso de la inmigración como una de las herramientas para avanzar en las áreas de innovación, competitividad y crecimiento económico”, según Demetrios Papademetriou, presidente del Instituto de Política Migratoria, que estudia políticas y tendencias migratorias, con sede en Washington, D.C.

La propuesta

Según la S. 744, los indocumentados que se acogieran al proceso de legalización pasarían 10 años en un estado inmigratorio denominado inmigrante provisional registrado (RPI, por sus siglas en inglés).

Al cumplir los 10 años como RPI, estos inmigrantes podrían cambiar su estatus al de residente permanente y tres años después de haberse convertido en residentes tendrían derecho a solicitar la ciudadanía.

Además de superar un chequeo de antecedentes criminales y haberse puesto al día con el pago de impuestos, los inmigrantes que se acogieran al programa de legalización tendrían que pagar una penalización de 1,000 dólares.

La S. 744 pone las cosas más fáciles a los dreamers, los jóvenes indocumentaods que se han criado en este país y que ya se benefician de un estatus temporal por dos años.

Para ellos, este proyecto establece un plazo de cinco años en el estatus RPI, transcurrido el cual podrían solicitar la residencia permanente. Nada más recibir su tarjeta de residente ya tendrían derecho a solicitar la naturalización.

Además de ofrecer la legalización a los indocumentados, la S. 744 también provee nuevas vías para facilitar la inmigración de trabajadores de alta y baja cualificación, así como de trabajadores agrícolas.

En cuanto a los primeros, la ley aumenta progresivamente el cupo de visados H1B a 110,000 de los actuales 65,000 mientras que en lo referente a los trabajadores de baja capacitación y los agrícolas, la nueva legislación crearía un nuevo tipo de visado denominado W para los primeros y un nuevo programa para los segundos.