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Ulises Hadjis, la mezcla del rock con la filosofía


El artista venezolano se dio a conocer en Estados Unidos con su nominación al Latin Grammy como Mejor Nuevo Artista en 2012

David Dorantes | 1/26/2013, 6 a.m.
Ulises Hadjis, la mezcla del rock con la filosofía
El rockero venezolano Ulises Hadjis es una figura atípica en la escena del rock Latinoaméricano debido a su otra faceta como un crítico filósofo y académico interesado en la simbología del lenguaje. | (Foto: Florencia Alvarado\ER:M+M)

Ulises Hadjis, la mezcla del rock con la filosofía

HOUSTON - Todo en Ulises Hadjis es peculiar. Aunque es un cantautor de rock rehúye la etiqueta de rockero. También tiene una maestría en Filosofía con una tesis sobre simbología del lenguaje y se gana la vida como profesor de Estética en un instituto universitario de arte.

“Arthur Schopenhauer (filósofo alemán del siglo XIX) hubiera sido un gran rockero... era un total transgresor”, dice Hadjis sobre su filósofo favorito desde Maracaibo, Venezuela, donde reside.

Reconocimiento

Hadjis se dio a conocer en Estados Unidos luego de su nominación en los premios Latin Grammy 2012 en la categoría de Mejor Nuevo Artista por su extraordinario disco Cosas perdidas (2012), el segundo de su carrera, al cual le precedió Presente (2008).

“La nominación en sí misma ya es un reconocimiento, pues me ha traído mucha prensa y exposición”, afirma Hadjis sobre su postulación al Latin Grammy en una categoría en la que finalmente ganó el grupo mexicano de música electrónica 3BallMTY.

En Cosas perdidas, Hadjis presenta 16 temas de un rock introspectivo y lánguido con letras complejas y profundas sobre el sentido de la vida.

Entre ellas están Dónde va, Doble Matiné, Maracaibo-San Félix, Ópera prima, El lugar, Celeste, Lloverá, Aquella ciudad, Todo es un teléfono para él y, el mejor tema del disco, El plan.

Las letras y las orquestaciones de las canciones de Hadjis remiten inmediatamente a rockeros argentinos como Lisandro Aristimuño, Charly García o Fito Páez, o al español Antonio Vega.

Hadjis, de 30 años, cuenta que la vocación filosófica y la musical le llegaron en la niñez casi de la mano.

“Empecé tocando guitarra de niño, por juego, pero en mi casa había un ambiente en el que se cuestionaba todo. Mis papás siempre estaban cuestionando la sociedad”, cuenta Hadjis y regala una anéctoda infantil.

“Por ejemplo, me acuerdo que íbamos en el carro a un día de campo y de repente mi papá nos soltaba preguntas como: ‘¿No les parece que la gente no debería casarse si no quiere?’. Eso nos hizo, a mí y a mi hermano, crecer cuestionándolo todo”, rememora Hadjis.

De manera paradójica y pese a ser un músico asociado al rock de su país por la prensa y los críticos musicales de Latinoamérica, Hadjis no se ve a sí mismo como un músico de rock, sino como un cantautor de pop alternativo.

La composición

“Aquí en Venezuela el término de rock está más cercano al (heavy) metal... y yo no hago rock propiamente, al menos no en el sentido venezolano del término”, explica Hadjis y dice que su música “es más bien un pop muy orientado hacia la buena composición de la letra. Soy muy obsesivo con lo que escribo... la música puede ser cualquier cosa, cualquier ritmo, rock o ska, lo que me importa es que mis canciones hablen de mí, de cosas que me interesan y me preocupan”.

Hadjis pone como ejemplo de sus preocupaciones como compositor su elegante tema Víctima, en el que utiliza el recurso de la crónica para narrar una historia jugando con el uso de la primera y la segunda persona casi al mismo tiempo.