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Temor a más contaminación en el East End

A la comunidad le preocupa el procesamiento de las arenas petrolíferas que puede traer el oleoducto Keystone XL

Álvaro Ortiz | 1/26/2013, 6 a.m.
Temor a más contaminación en el East End
Yudith Nieto, izq., y su madre, María, viven en el este de Houston y temen que aumente la contaminación si las refinerías de la zona procesan arenas petrolíferas que lleguen a Texas por el oleoducto Keystone XL. | Craig Hartley

HOUSTON - Los residentes del East End de Houston, donde la mayoría de la población es latina, están preocupados por las potenciales consecuencias del tramo final de oleoducto nacional Keystone XL, que, de ser finalmente construido, terminaría en Port Arthur.

Según grupos ecologistas es muy probable que de ser aprobado finalmente el proyecto por el gobierno estadounidense, las refinerías de petróleo de Houston fueran las que procesaran las denominadas tar sands, las arenas de petróleo o de alquitrán, lo que incrementaría los niveles de contaminación en el área.

Las seis refinerías ubicadas en el Condado de Harris, todas en el East End y Baytown, tienen capacidad para procesar arenas petrolíferas, según la Comisión de Calidad Medioambiental de Texas (TCEQ, por sus siglas en inglés), y son propiedad de las compañías ExxonMobil, Shell, Valero, LyondellBasell y Pasadena Refining Systems, que pertenece la petrolera brasileña Petrobras.

El procesamiento empeoraría la contaminación de las áreas próximas a las refinerías porque las emisiones de benzeno, dióxido de azufre y óxido de nitrógeno aumentarían.

“Nos basamos en revisiones de los permisos de otras refinerías, como la de Motiva en Port Arthur, que hizo una gran expansión para procesar arenas petrolíferas”, dice Neil Carman, miembro de la organización ecologista Sierra Club, en Austin. “Es por eso que sabemos que habrá significativos incrementos de las emisiones”.

Las arenas petrolíferas son una combinación de barro, arena, agua y bitumen, un hidrocarbón negro y viscoso que se puede refinar hasta convertirlo en petróleo sintético y gasolina

Pero para que todo esto sucediera, el gobierno federal tendría que aprobar primero la construcción del Keystone XL, que transportaría el crudo desde Canadá hasta el Golfo de México.

Actualmente, el Departamento de Estado prepara un informe del impacto medioambiental que tendría el oleoducto que, según una portavoz, será publicado “en un futuro cercano”.

La compañía canadiense propietaria del oleoducto, TransCanada, asegura que si el gobierno estadounidense aprueba la construcción del oleoducto en el primer trimestre de este año, podría empezar a operar a finales de 2014 o comienzos de 2015.

La protesta

Desde noviembre del año pasado, Tar Sands Blockade, una organización que promueve la cancelación de proyectos para procesar arenas petrolíferas en Estados Unidos, ha implementado una campaña de información a la comunidad sobre lo que consideran como riesgos para los residentes del East End.

Santiago Madera, uno de los voluntarios de Tar Sands Blockade en Houston indica que han entrado en contacto con más de 100 familias de la zona y afirma que “con la expansión del procesamiento de arenas de petróleo, las emisiones van a ser aún más tóxicas que antes”, en referencia al nivel de toxicidad ya existente en esa zona.

Según Madera, su organización basa esta afirmación en estudios sobre emisiones realizados por la TCEQ y por la Agencia de Protección Medioambiental (EPA, por sus siglas en inglés).

Hay una zona particularmente vulnerable dentro del East End: la calle Manchester y el área que la rodea, donde de la barriada donde están la refinería de Valero y también la de LyondellBasell.