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Programa para después de clases ofrecerá a los niños una mejor nutrición en Houston

MIKE MORR | 1/10/2013, 10:31 a.m.
Programa para después de clases ofrecerá a los niños una mejor nutrición en Houston
Los estudiantes se forma en la fila para comprar aperitivos en Judson Robinson Jr. Community Center. | Melissa Phillip

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Foto de Melissa Phillip

Tori McCadell, centro y Keaira Norris en Judson Robinson Jr. Community Center.

HOUSTON — La mayoría de los niños que solicitan el programa para después de clases en el centro comunitario Judson W. Robinson Jr., contiguo a Hermann Park, suelen empezar a hacer una fila delante de una máquina expendedora de comestibles como Cheetos, Honey Buns, Snickers o Skittles.

Sin embargo, muy pronto dispondrán de opciones más sanas, no sólo para merendar sino para la cena también debido a un programa de alimentación aprobado el miércoles por el Concejo de la Ciudad de Houston.

Este plan, financiado con una subvención del Departamento de Agricultura de Texas, estará disponible a los niños que participen en el programa post-clases administrado por el Departamento de Parques y Recreación de Houston en 49 centros comunitarios, así como en cuatro programas dirigidos por organizaciones sin fines de lucro.

Estos sitios fueron escogidos en base a zonas donde al menos la mitad de los estudiantes en escuelas locales pueden optar por comidas a precios reducidos o gratuitas.

De los 75 a 80 niños que van al Centro Comunitario Robinson diariamente, entre 10 y 15 no acostumbran a merendar, según Donna Kadirifu, gerente de dicho centro, mientras que otros traen las meriendas de sus hogares.

Kadirifu considera que este programa es una “bendición”.

“El hecho de que un niño esté bien vestido no significa que tiene comida cuando llegue a su casa. Cuando los chicos se marchan de aquí, no sabemos cuáles son sus circunstancias”, expresó Kadirifu. “A veces permanecen aquí hasta las 6:30 o las 7 p.m. Los padres pueden parar en un McDonald’s para comprar algo rápido y tal vez eso sea lo que cenen en vez de una comida sana”.

Las comidas, sustentadas inicialmente por la subvención, serán repartidas entre unos 1,500 niños que merendarán a las 3 p.m. y luego cenarán a las 5 p.m., de acuerdo con un contrato de 372,240 dólares con la empresa Dean’s Nutritional Food Service.

Las comidas, que incluyen pavo, trocitos de pollo empanados, sándwiches de carne, manzanas, jugos de frutas y leche desnatada, comenzarán a repartirse a partir del 22 de enero.

El contrato se puede extender por cuatro años y medio a un costo total de 3.4 millones de dólares.

“Muchas de nuestras escuelas proporcionan programas de desayunos para niños de bajos recursos, ya que si un chico no desayuna, su cerebro no dispone de combustible para funcionar adecuadamente. Hemos descubierto que muchos niños que participan en nuestro programa post-clases también necesitan alimentos para continuar la jornada”, expresó la alcaldesa Annise Parker. “Esto, para algunos niños, puede ser la única comida que ingieran en la noche”.

Las comidas estarán disponibles para niños de entre seis y 13 años que se inscriban en uno de los centros participantes en el programa. Además, los chicos recibirán ayuda con sus deberes escolares y practicarán artes manuales y deportes.

El director del departamento de parques, Joe Turner, considera que el número de chicos puede aumentar a medida que el programa se haga popular.

“Esperamos que nos traiga una mayor participación de niños en nuestro programa debido a lo que ofrecemos como parte del mismo”, dijo Turner.

Ann Svendsen Sánchez, directora de los servicios de contacto con la comunidad del Banco de Alimentos de Houston, que proporciona comidas en su propio programa post-clases, le dio la bienvenida a esta medida.

“Eso podría significar 1,500 chicos adicionales que se gradúan de la enseñanza preparatoria o que no se tornen obesos y desarrollen diabetes, porque juegan baloncesto todos los días, y hace que las madres no tengan que ir a los restaurantes de comida rápida para alimentar a sus chicos porque ya comieron algo que estaba equilibrado desde el punto de vista nutricional. También contribuye a que los programas post-clases hagan un mejor trabajo, además de ayudar a los padres o familias para que sus vidas sean un poquito más fáciles”, dijo Svendsen Sánchez.