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Oficialistas inventan acto ante ausencia de Chávez


FABIOLA SANCHEZ /AP | 1/10/2013, 1:10 p.m.
Oficialistas inventan acto ante ausencia de Chávez
Simpatizantes del presidente de Venezuela Hugo Chávez cantan mientras se congregan para un acto en Caracas el jueves 10 de enero de 2013. | Ariana Cubillos / AP

CARACAS, VENEZUELA - En una ceremonia excepcional y folclórica, decenas de miles de personas se movilizaron el jueves para participar en un acto que busca simular la toma de posesión del presidente Hugo Chávez, el primero en la historia de Venezuela en faltar a su propia juramentación y cuyo real estado de salud es un misterio.

Aunque no habrá técnicamente una asunción debido a la ausencia del actor principal, el gobierno impulsó una masiva concentración callejera como si en realidad Chávez estuviera presente. La colorida manifestación de miles de empleados públicos y personas afectas al chavismo se concentraba en el centro de la ciudad para expresar su fervor por el líder ausente.

"Venimos para darle apoyo, para que él sepa que su pueblo está con él... tanto en las buenas como en las malas", dijo Anny Márquez, una secretaria de 37 años quien llegó la víspera a Caracas en autobús desde la oriental ciudad de Barcelona. Llevaba una camiseta en la que se leía en el pecho "Yo soy Chávez".

El bloque opositor en el legislativo, que ha calificado la surrealista ceremonia de juramentación de "golpe de Estado", convocó a una protesta para el 23 enero.

"Lucharemos por el restablecimiento de la constitución... Reafirmaremos en las calles nuestro carácter democrático" ", dijo Miriam de Montilla al leer un comunicado del bloque.

El gobierno ha sido parco sobre el estado de salud del "comandante presidente", conocido por su locuacidad y viveza, y ya se comienza a extrañar que ni siquiera haya tenido un contacto telefónico desde La Habana, donde es atendido tras la cuarta cirugía en un año y medio por una recidiva del cáncer.

En anteriores postoperatorios en Cuba los llamados telefónicos de Chávez, de 58 años, eran transmitidos en directo por la televisora oficial o se publicaban fotos del mandatario de pie. Esta vez ha reinado el silencio desde el 11 de diciembre que fue operado.

A pesar de la incógnita sobre su verdadero estado de salud, el centro de Caracas, que amaneció bajo un brillante cielo azul, parecía un día de fiesta: algunas calles se cerraron para darle paso a los manifestantes, retumbaban parlantes con canciones de hip-hop y salsa y desde camiones que trasladaban a simpatizantes se oían vivas a Chávez.

El ambiente contrastaba con el de hace pocos días cuando desde el gobierno se impulsaron misas y los ministros asistieron a solemnes actos religiosos al tiempo que se suspendieron las fiestas oficiales por la Navidad.

El acto de la jornada "es un mensaje totalmente bipolar y contradictorio" porque es celebrar cuando Chávez está enfermo, dijo en diálogo telefónico con The Associated Press Mariana Bacalao, profesora de opinión pública en la Universidad Central de Venezuela, en Caracas. "No estoy muy segura que hay razón para celebrar. Es todo parte de un teatro del absurdo... (Chávez) Está mal y no ha podido ir a su momento histórico. Es una tragedia que se trata de enmascarar", agregó.

Para Marcelo Villegas, un maestro de 52 años que llevaba una gorra de béisbol con los colores de la bandera de Venezuela, "nosotros, el pueblo, representamos a Chávez", dijo. "El es y siempre será nuestro líder", agregó.