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Inmigrante mexicana muere en Texas sin que permitan a sus padres venir a Estados Unidos para verla

HARVEY RICE Y AURORA LOSADA | 1/8/2013, 11:24 a.m.
Inmigrante mexicana muere en Texas sin que permitan a sus padres venir a Estados Unidos para verla
María Sánchez, de 25 años, se esforzaba por dar un par de pasos en su casa debido a su tumor en la médula espinal. | Mayra Beltrán

GALVESTON — Una inmigrante mexicana murió el domingo en Houston, cuatro días después de que funcionarios federales le negaran la entrada al país a sus padres, a quienes hacía nueve años que no veía.

María Sánchez, de 26 años, murió el domingo a las 4:30 de la tarde en su casa debido a un tumor en la columna vertebral que no se podía operar, según dijo su esposo Luis Aguillón.

El Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos había negado un permiso humanitario de entrada al país a los padres de Sánchez para que la visitaran. La agencia indicó que los permisos humanitarios constituyen una medida extraordinaria que sólo se conceden a casos de “emergencia muy convincentes”.

Hace unos dos años, el centro médico de la Universidad de Texas expulsó a Sánchez del hospital antes de una cirugía cuando descubrió que era una inmigrante indocumentada. En los documentos hospitalarios aparece la sugerencia de que se sometiera a la operación México. En aquel entonces, el hospital indicó que las leyes federales de privacidad le impedían hacer comentarios sobre un caso específico.

Aguillón, quien es residente legal de Estados Unidos, llevó a su esposa y a su hija Melissa, de cinco años, para Houston con el propósito de que Sánchez recibiera tratamiento en el Hospital Ben Taub.

“En realidad la trataron muy bien en ese hospital”, dijo Alfredo Sánchez, hermano de María, sobre el Ben Taub.

María Sánchez nació el 2 de junio de 1986 en Napoala, un pequeño pueblo costeño en el estado mexicano de Veracruz, que se encuentra a unas 180 millas al este de Ciudad de México. Sus padres son José y Ninfa Sánchez, que trabajaban como obreros de la agricultura.

María era la mayor de seis hermanos. Cuando tenía 15 años se mudó para la Ciudad de México, donde halló un empleo como vendedora de zapatos y ayudaba económicamente a su familia, según su hermano. Pero a los 19 años cruzó ilegalmente la frontera entre México y Estados Unidos y fue a parar a Galveston, donde empezó a trabajar fregando platos. A pesar de su bajo salario, logró ahorrar para enviar dinero a sus padres, informó Alfredo Sánchez.

De hecho, pudo ahorrar suficiente dinero para traer a dos hermanos a Estados Unidos. Alfredo Sánchez, de 25 años, vive en Alvin y Dulce Sánchez, de 23 años, reside en Dallas.

“Me trajo después de llegar aquí y luego trajimos a Dulce”, expresó Alfredo Sánchez.

María jugaba fútbol y organizaba eventos para recaudar fondos con el propósito de comprar uniformes para su equipo de fútbol, según Alfredo.

“Le encantaba jugar fútbol y, como cualquier otra chica, le gustaba divertirse y bailar. Era muy organizada”, agregó Alfredo Sánchez.

Por su parte, Dulce Sánchez comentó que su hermana siempre estaba ayudando a otros.

“Era una persona llena de vida. Siempre estaba ayudando a otros y, al mismo tiempo, trataba de lidiar con su enfermedad”, dijo Dulce.

María conoció a Luis Aguillón tres años después de haber llegado a Estados Unidos a través de una amistad común. Aguillón, un soldador, dijo que María, a quién él llama Rosío, cambió su vida. Además expresó que se sentía a gusto cuidando de ella.

“Me siento agradecido por haber conocido a Rosío”, afirmó.

Los tres hermanos trabajaban en Galveston cuando el huracán Ike azotó la zona en septiembre de 2008. Dulce Sánchez tuvo que irse a Dallas y Alfredo fue para Alvin. Sin embargo, su hermana mayor regresó a Galveston.

“Estaba muy feliz con su esposo y su hija, que era su adoración”, recordó Dulce Sánchez.

El día antes de que María Sánchez muriera, habló por teléfono con su hermana en Dallas.

“Hermanita, estoy muriendo. Te quiero mucho”, son las palabra que Dulce Sánchez recuerda de su hermana. Dulce le prometió que la visitaría el domingo.

“Desafortunadamente, llegué cuando había dejado de respirar”, dijo la hermana.

Aguillón expresó que estaba haciendo trámites en el Consulado de México en Houston para enviar el cadáver de María a Napoala.

El servicio fúnebre está previsto para las 11 de la mañana del miércoles en la Iglesia Católica Christ the King, ubicada en 4419 Main, en Houston. Las visitas a la funeraria serán entre las 2 de la tarde y las 9 de la noche en la Funeraria Félix H. Morales en 2901 Canal, Houston.