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Arreglan un autobús en Houston para albergar a artistas e intelectuales


ALYSON WARD | 1/8/2013, 9 a.m.
Arreglan un autobús en Houston para albergar a artistas e intelectuales
Rice University Art profesor Christopher Sperandio plantea en el autobús lanzadera universidad viejo y voluntarios se están transformando en una caravana ambulante de artistas Sábado, 15 de diciembre 2012, en Houston. | Melissa Phillip

HOUSTON — Desde junio, Christopher Sperandio ha estado arrancando asientos de un autobús de 11 años, además de desprender paneles de las paredes interiores, sustituir tuberías del sistema de refrigeración, quitar la alfombra y la madera del suelo. Con la ayuda de herramientas y voluntarios está convirtiendo el viejo ómnibus en una vivienda móvil.

Una verdadera residencia para artistas ambulantes. Sperandio, profesor adjunto del departamento de artes visuales y dramáticas en la Universidad de Rice, está construyendo un sitio móvil para encuentros intelectuales. Ahora que el autobús ha sido desprovisto de todos sus aditamentos interiores, él tiene intenciones de hacer una cocina, una ducha y poner varias literas. Luego, a partir del verano, se dedicará a buscar gente interesante dentro del mundo de las artes e incluso de las ciencias, para invitarles a viajar juntos en su vehículo casero.

Sperandio considera que cierto grupo de personas puede participar en conversaciones significativas mientras ingieren comidas simples. Asimismo, intenta viajar a diversas comunidades para compartir su trabajo con otros. O tal vez aprovechar simplemente el viaje en carretera para pensar y hacer trabajos creativos.

“Me gustaría que más artistas vinieran a Houston”, dijo Sperandio. “El problema de traer gente aquí es dónde ponerles”.

Sperandio ha estado interesado en el movimiento de DIY (do it yourself o hazlo tú mismo) y había leído sobre personas que transforman viejos autobuses escolares en viviendas móviles hechas a su medida. Entonces se le ocurrió la idea de transformar un ómnibus e invitar a artistas a pasar un tiempo en él.

“No hay una residencia móvil de artistas en el mundo”, dijo. “Por eso me pareció una idea estupenda”.

Con una subvención de 7,000 dólares del Centro de Investigación de Humanidades en la Universidad de Rice, Sperandio compró un viejo autobús, un modelo Blue Bird de 2002 con motor diesel y 120,000 millas recorridas. Nombró a este proyecto Cargo Space y comenzó un blog para ir registrando el progreso en www.thecargospace.com.

La cabina tiene casi 21 pies de largo y 7 ½ pies de ancho. En el frente, Sperandio tiene planes de hacer una pequeña cocina y colocar una mesa para sentarse a comer y a conversar. Detrás, pondrá un pequeño baño con una ducha, así como cuatro literas.

Un arquitecto se ha brindado voluntariamente para crear una especie de techo que se doblará para convertirlo en una terraza. Sperandio quiere colocar un ciclomotor en la parte trasera del vehículo para permitir rápidos viajes en busca de alimentos y otros suministros. Cuando esté listo para emprender viaje, Cargo Space acomodará a seis personas en viajes cortos y cuatro en viajes largos.

“Cocinaremos juntos”, dijo el profesor. “Podremos conversar, pensar y trabajar”.

Sperandio imagina hacer viajes a Big Bend o al parque nacional de Yellowstone. También planea un viaje a California para que un antropólogo pueda estudiar la planificación urbana de Los Ángeles, haciendo tal vez una parada en el desierto para mostrar alguna película en el costado del autobús.

Todos los viajes no serán largos. De hecho, Cargo Space pasará probablemente mucho tiempo dando vueltas por la ciudad y deteniéndose en sitios como Spring y Sugar Land, pues Sperandio desea llevar el arte a zonas alejadas del distrito de museos.