Ellen Ochoa: la primera jefa hispana del Centro Espacial Johnson
ERIC BERGER | 1/7/2013, 2:07 p.m.
HOUSTON - La cuatro veces astronauta Ellen Ochoa se convirtió este mes en la nueva directora del Centro Espacial Johnson (JSC, por sus siglas en inglés). Ochoa ha heredado una institución que ha experimentado una reducción significativa de fondos y personal a raíz de que concluyera el programa de transbordadores espaciales.
El presupuesto de JSC se ha reducido de alrededor de 6,000 millones de dólares al año a 4,500 millones de dólares, mientras que su fuerza laboral civil y de contratistas es ahora de alrededor de 13,000 en comparación con los 17,000 empleados que tenía anteriormente. Hace poco, Ochoa habló con el Houston Chronicle sobre su carrera y los planes futuros de JSC.
Pregunta: En 1990 la escogieron para ser astronauta. ¿Qué la inspiró a elegir esa carrera?
Respuesta: En 1981, me encontraba en primer año de post-grado universitario cuando voló el primer transbordador. Hacía años que no volábamos al espacio, por lo que eso fue un gran suceso en esa época. Estudiaba ingeniería eléctrica en la Universidad de Stanford y en esa época quería convertirme en una ingeniera investigativa. Fue entonces que comencé a pensar acerca de combinar una carrera en investigaciones y exploración espacial. La primera vez que se eligieron mujeres para el programa de transbordadores fue en 1978. Antes de eso, una no podía pensar en poder conseguir esa plaza realmente. Un par de años después de que Sally Ride voló por primera vez, decidí que tan pronto terminara mi doctorado trataría de convertirme en astronauta.
P: Pero probablemente no pensó en convertirse en la directora de este centro. ¿Cuándo eso se convirtió en un objetivo?
R: Esta claro que duramen mucho tiempo lo que quería era hacer mi trabajo lo mejor posible en la oficina de astronautas. Tuve la suerte de llegar en una época en que los transbordadores volaban regularmente y estuve en cuatro vuelos. Cuando me asignaron al cuarto vuelo (2002), debido a la cantidad de gente que había en la oficina y las oportunidades limitadas de volar, estaba segura de que tal vez sería la última vez para mí o que al menos habría una brecha de varios años. Así que varios meses después de mi regreso, me ofrecieron una posición administrativa como directora adjunta de operaciones de tripulaciones de vuelo. Fue un pequeño salto para finalmente decidir hacer algo diferente. Unas seis semanas después ocurrió lo del Columbia (se desintegró en el aire cuando ingresaba en la atmósfera terrestre. Los siete astronautas a bordo perdieron la vida).
P: Después del Columbia, al parecer, el programa de transbordadores siguió fuerte.
R: Sí, me siento muy orgullosa porque todos se unieron después del accidente.
P: Pero en los últimos tres o cuatro años, con la terminación del programa de transbordadores y los cambios en los proyectos espaciales tripulados de la NASA, han sido difíciles en el Centro Espacial Johnson. ¿Cuán desafiante ha sido esa transición para el centro?
R: Mucho. Estábamos en verdadera sintonía con los transbordadores espaciales mientras ensamblábamos la estación en el espacio. Fue difícil porque lo de los transbordadores era complejo y la estación también es complicada, pero la gente aquí sabía cómo hacer frente a ciertos desafíos. Logramos una transición en eso, pero todavía tenemos mucho trabajo que realizar. Tenemos la suerte de contar con el programa de la estación espacial internacional y ese es nuestro programa de vuelos espaciales tripulados. Nos concentramos en garantizar que operamos de manera segura y que estamos aprovechando la estación lo mejor posible, tanto en ciencias básicas como en investigaciones aplicadas, para beneficio de la Tierra, y que usamos la estación como un campo de prueba para tecnologías exploratorias.













