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2013: el momento de comenzar de nuevo


En lugar de sentirte vencido por las adversidades de 2012, renueva tus ilusiones

Héctor Pina | 1/1/2013, 6 a.m.
2013: el momento de comenzar de nuevo

El año que termina podría no haber sido uno de bonanza y felicidad para todos. De hecho, hay quienes siguen enfrentando desempleo o una mala situación económica o tal vez la pérdida de un ser querido. No son pocos los amigos que me han dicho que se sienten decepcionados y que a veces les cuesta trabajo seguir adelante.Pero con un poco de tesón y optimismo es probable que puedas darle un vuelco positivo a la situación.

Tal vez éste sea un buen momento para recargarte, renovar tus ilusiones y meditar sobre tu vida y el rumbo que de una forma u otra le has dado.

Hay personas que miden el éxito en base a sus posesiones y conexiones, lo cual está bien si eso les hace felices. Pero no son pocos los que se decepcionan incluso después de alcanzar esas metas porque, en ciertos casos, no era realmente lo que ellos querían, sino lo que les inculcaron que tenían que hacer para ser “exitosos”.

En resumen, modelaron sus vidas de acuerdo con intereses, gustos y ejemplos ajenos, y probablemente ahogaron sus propios anhelos por considerarlos idealistas, simples y carentes de futuro. Luego pasó el tiempo, surgieron inconvenientes y adversidades, y el desencanto se erigió ante ellos como una inamovible cascada de rocas. ¿Por qué? Porque vivieron las ilusiones de otros, no las de ellos.

Uno de los ingredientes más importantes para renovar tus ilusiones es tratar de hacer lo que te gusta, así sea en tu tiempo libre. Sé que a veces no resulta fácil hallar el trabajo ideal ni el propósito de tu vida, pero haz un esfuerzo ahora por olvidar lo que te dijeron hace tiempo acerca del éxito y las conclusiones que sacaste en base a ello.

Define tus pasiones

Piensa en las personas que han tenido una vida profesional brillante en diversas esferas porque se dedicaron a hacer lo que les gustaba, a crear algo en lo que creían y que daba significado a su vida. Trata entonces de definir cuáles son las cosas que a ti te apasionan. Esas o esa que disfrutarías haciendo incluso si no te pagaran. Si tienes varias pasiones en mente, entonces establece prioridades.

Luego, analiza cómo puedes hacer que tus pasiones funcionen para ti. Por ejemplo, si sientes una fuerte inclinación por el trabajo social y los servicios a la comunidad, examina cuáles son los lugares donde puedes desarrollar esa pasión.

Si no tienes los estudios universitarios que a veces exigen esos empleos, analiza si puedes ofrecerte como voluntario durante algunas horas o en los fines de semana. Aparte de hacer algo que te gusta, irás ganando experiencia y conociendo a personas dentro de ese campo que luego pueden ayudarte a realizar tus sueños.

La cuestión radica en que no abandones tus ilusiones aunque ya se te haya pasado “la edad de soñar”, como suelen decir las personas conformistas y derrotistas.

Supón que en tu juventud querías pintar acuarelas u óleos, pero luego te casaste, tuviste hijos, empezaste a trabajar y ya no tuviste tiempo para dedicarte al arte. ¿Qué tal si ahora te inscribes en una clase de pintura y dibujo? A medida que vayas aprendiendo puedes ir aplicando tus conocimientos en tu tiempo libre.