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Ricardo Arjona bordó en Houston un espectáculo lleno de magia musical


El cantante guatemalteco elevó el listón de su arte con una presentación llena de matices sonoros

David Dorantes | 2/25/2013, 2:45 p.m.
Ricardo Arjona bordó en Houston un espectáculo lleno de magia musical
El cantante y compositor guatemalteco Ricardo Arjona, durante su concierto en Houston el viernes 22 de febrero, ofreció un espectáculo memorable lleno de matices sonoros. | Dave Rossman

HOUSTON- Ricardo Arjona no escatimó recursos, entrega e imaginación. El cantante y compositor guatemalteco pasó por Houston la noche del viernes 22 de febrero, en el Toyota Center atestado de un público de abrumadora mayoría femenina, y bordó un concierto excelso con 23 canciones llena de vibrantes matices sonoros reconvirtiéndolas en versiones nuevas y entreverando mensajes en los que apeló a la poesía, con mensajes sociopolíticos y de dignidad de la mujer.

A las 9:05 p.m. un video con abigarradas imágenes de noticieros, deportes, caricaturas y programas de televisión fue el prólogo con el que Arjona abrió su espectáculo mientras sus músicos descargaban un jazz-swing como introducción.

El paroxismo se apoderó de la audiencia, sobre todo de las mujeres, que recibieron a Arjona con un alarido ensordecedor cuando apareció detrás de un librero en lo más alto de la escenografía que se abrió súbitamente mientras el artista cantaba su tema Lo que está bien está mal.

La escenografía giratoria de Arjona, en un alarde de imaginación, representaba una casa de decoración art-decó de intensos matices de color rojo.

Arjona, sin pausas, entregó una seguidilla de los temas Hay amores, Sin ti, sin mi, Si tú no existieras y Desnuda, a los cuales les cambió los arreglos originales a versiones nuevas de funk-jazz, balada-rock, son y rock-pop, merced a una gran banda de once músicos de alto vuelo y quienes también oficiaban como actores de las canciones del cantante.

“México buenas noches, Guatemala buenas noches”, dijo Arjona a guisa de saludo a la audiencia y, de repente, matizó “¡híjole! ya me metí en un lío y ahora le tengo que seguir... Colombia buenas noches, Puerto Rico buenas noches, El Salvador buenas noches, América latina completita, buenas noches. Hermanos gracias por recibirnos”, dijo.

Del callejón al bar

La escenografía giratoria de Arjona representó alternadamente un bar, un callejón, un circo, un hotel y remató nuevamente en la casa y alrededor de la cual los músicose se movían de un lado para otro, a su aire, dándole al espectáculo una dinámica que cautivaba a quien los viera. Cada cambió escenográfico iba de acorde a cada tema de las canciones.

Musicalmente hablando, Arjona apeló a la creatividad y junto a su director musical el virtuoso guitarrista puertorriqueño de latin-jazz y rock Tony Rijos cambió los arreglos originales de sus canciones refrescándolas, en un alarde creativo que muy pocos artistas deciden hacer, y por lo cual el espectáculo del guatemalteco fue totalmente sorpresivo.

Arjona entregó algunos momentos mágicos que quedarán en la memoria de quien los haya visto.

Cuando Arjona cantó Mi novia se me está poniendo vieja, dedicada a su madre, lo acompañó un soberbio arreglo de balada-jazz y en el cual destacaron los juegos melódicos e improvisaciones del pianista mexicano de jazz Víctor Patrón y el cellista mexicano Rodrigo Duarte.

La interpretación de Arjona, quien no es un gran cantante pero sí un apasionado intérprete de sus propios temas, fue conmovedora mientras en la pantalla se proyectaban imágenes del artista durante su infancia y adolescencia en Guatemala junto a su madre.