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La realidad simulada ayuda a la ciencia

CARLA K. JOHNSON /AP | 2/20/2013, 2:11 p.m.
La realidad simulada ayuda a la ciencia
Foto tomada el 24 de enero del 2013 en Chicago del científico Ali Alaraj hablando sobre cómo usa modelos tridimensionales virtuales para mejorar estudiar el cerebro humano. | Charles Rex Arbogast/AP

CHICAGO - Gracias a nuevos modelos tridimensionales, una persona podrá caminar tal como si estuviese en la superficie de Marte o explorar los senderos más enrevesados del cerebro humano.

Los modelos, erigidos por expertos en la Universidad de Illinois en Chicago, consisten en pantallas periféricas de casi tres metros (8 pies) de alto que proyectan imágenes estereoscópicas mediante paneles de cristal líquido. Eso permite que una persona con lentes de tres dimensiones experimente las imágenes como si fueran la realidad.

Con el sistema, llamado CAVE2, los usuarios entran al salón de pantallas con una vara de control y en medio de las pantallas, gracias a las gafas coloradas, lo perciben todo como si fuera real.

Y la idea tiene antecedentes: en 1950, el autor de ciencia ficción Ray Bradbury escribía sobre cuentos infantiles que podrían parecer reales. En la serie "Viaje a las estrellas", los personajes en la nave espacial "Enterprise" descansaban en mundos virtuales de fantasía.

Los expertos en la universidad de Illinois dicen que la idea es ayudar a comprender la enorme cantidad de información científica que hoy en día se tiene al alcance de la mano.

Jason Leigh, uno de los inventores del sistema CAVE2, cree que esta tecnología podría ayudar en ese aspecto.

"En los próximos cinco años, queremos usar el sistema CAVE para recabar datos a gran escala a fin de ayudar a organizar toda esa información. Los sistemas CAVE son esencialmente gafas que permiten enfocarse en grandes cantidades de información", dijo Leigh.

El sistema CAVE2, por ejemplo, podría ayudar a los médicos a entrenarse y a mejorar el cuidado de sus pacientes, dijo Leigh. Los expertos en farmacéutica podrían usarlo para entender mejor cómo los componentes de algún medicamento se acoplan a las partículas humanas. Los diseñadores de automóviles podrán simular que están manejando sus vehículos.

Otro ejemplo podría ser la creación de un huracán virtual en el que los meteorólogos podrían meterse y estudiarlo. O un arquitecto podría meterse en su edificio antes de que sea construido, o un cirujano podría practicar la realización de una cirugía sin tener que afectar al paciente.

Pero el tamaño y el costo de tales sistemas podría hacerlos inaccesibles para el ciudadano común, advierte Henry Fuchs, profesor de ciencias de la computación en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, quien conoce el sistema CAVE aunque no estuvo involucrado en este proyecto.

Aunque califica al CAVE2 de "un tesoro nacional", Fuchs dice que mejor para la ciencia serán artefactos más accesibles como los lentes de Google, que están conectados a internet.