Quantcast
9:02 p.m., 9/20/2014 | 79°

Infecciones en los oídos, un problema común en los niños


El llevar constantemente las manos a las orejas y la boca contribuye a la entrada de microbios a los oídos

Héctor Pina | 2/17/2013, 6 a.m.
Infecciones en los oídos, un problema común en los niños
Si el niño es pequeño, hay que checar con regularidad y cuidado sus oídos. | Barbara Davidson / KRT

Las infecciones en los oídos, un problema común en los niños, suelen ser provocadas por microorganismos que entran en esa zona, y sabemos que no es raro que los chicos se pasen las manos sucias por las orejas y la boca.

El oído se divide en tres partes: externa, media e interna. El oído medio es como una pequeña bolsa que está detrás del tímpano. Cuando un germen entra en esa zona, hay producción de líquido o pus. Eso indica que el organismo está tratando de defenderse del microbio. Sin embargo, en esa etapa puede haber dolor, a veces intenso, porque la bolsita empieza a llenarse de secreción como un globo a punto de reventar.

A menudo tenemos tendencia a pensar que las infecciones de oído comienzan precisamente por las orejas, pero lo cierto es que también pueden hacerlo por la boca. Entre la garganta y el oído medio hay unas vías llamadas trompas de Eustaquio, una en cada lado, y por ahí pueden penetrar agentes infecciosos.

Incluso en casos de alergias y gripe, las trompas de Eustaquio se pueden bloquear, lo que hace que los gérmenes permanezcan en el oído medio y se multipliquen causando una infección.

La buena noticia, según expertos, es que no contraemos una infección de oído porque otra persona la padezca. Sin embargo, si te infectas con un virus gripal, eso puede conducir a una infección del oído.

Cuando hay infección de oído puedes sentir dolor e incluso experimentar fiebre. Asimismo, puede que tu capacidad auditiva se deteriore un poco, que tengas secreciones en el oído, así como una sensación de presión interna y hasta dificultades con el equilibrio. Ante cualquiera de esos síntomas debes acudir al médico.

En el caso de los bebés o niños pequeños debes estar atenta y revisar sus oídos cuidadosamente a cada rato para detectar cualquier problema. A veces, las infecciones no producen síntomas de inmediato.

Cómo protegerlo

  • Trata de mantener a tu niño alejado de otros que tengan gripe. Si es muy pequeño y tienes que llevarlo a una guardería, busca una donde no haya demasiados chicos para reducir las probabilidades de un contagio.

  • No lo expongas al humo del cigarrillo. Estudios han indicado que el humo puede irritar las trompas de Eustaquio y provocar inflamación, lo que puede ser doloroso.

  • Transmítele la importancia de lavarse las manos antes de llevárselas a la boca, las orejas y la cara en general. También los adultos deben lavarse las manos cuando vayan a cargar a un bebé o a un niño pequeño.

  • Vacúnalo contra la gripe. Si bien las vacunas no evitan las infecciones en los oídos, sí pueden impedir que el niño se contagie con la gripe que, como ya has leído, puede causar infección auditiva.

  • Evita los chupetes. Hay expertos que aconsejan no dar chupetes a los niños, sobre todo después de los seis meses de nacidos, ya que aquellos que los siguen usando tras cumplir el año son más proclives a las infecciones de oído, indican estudios.

Para darle alivio