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Paraguay: prófugo niega versión oficial de matanza


PEDRO SERVIN /AP | 2/13/2013, 4:17 p.m.
Paraguay: prófugo niega versión oficial de matanza
Un labriego camina el 13 de noviembre del 2013 junto a unas banderas que representan los 11 campesinos muertos en una refriega con la policía durante la ocupación de unas tierras en junio del año pasado en Yvy Pyta, cerca de Curuguaty, en Paraguay. (AP Photo/Jorge Sáenz, File) |

CURUGUATY, PARAGUAY - La fiscalía reconoce no tener pruebas de quienes mataron a seis policías durante el enfrentamiento que desencadenó el proceso que terminó con la presidencia de Fernando Lugo. Y dice que ni investigó las muertes de 11 labriegos en el mismo episodio.

Pero aun así va a pedir este jueves que un juez indague formalmente a 14 de los campesinos que sobrevivieron a la balacera (40 más están prófugos) por tentativa de homicidio doloso y otros crímenes.

"Fue evidente que los campesinos emboscaron a los policías", dijo el fiscal Jalil Rachid, quien investigó seis meses el incidente.

Los campesinos y sus partidarios afirman que la versión oficial es tendenciosa e ignora lo que dicen los campesinos. Pero la falta de controles institucionales y el caos generado por el enfrentamiento armado de junio pasado hacen que resulte difícil conocer la verdad.

La versión oficial del fiscal Rachid es que los campesinos fueron los primeros en disparar y los que originaron la balacera cuando los agentes se presentaron a investigar una ocupación de tierras controladas por un poderoso político, el ex senador Blas Riquelme, del Partido Colorado que gobernó Paraguay por décadas.

Los campesinos, por su parte, dicen que las policías vinieron preparados para el enfrentamiento armado, que fueron ellos los que dispararon primero y que tomaron la justicia en sus propias manos, matando a los heridos a sangre fría.

Los partidarios de los campesinos sostienen que Rachid no es imparcial porque es hijo de un estrecho amigo y correligionario de Riquelme, algo que el fiscal niega.

La balacera, en todo caso, dio a los rivales políticos de Lugo la munición que necesitaban para destituir al mandatario, al que acusaron de haber manejado mal la crisis generada por la ocupación de tierras y de haber dado a los campesinos falsas esperanzas de una reforma agraria.

Dos semanas después de la tragedia de Curuguaty, Lugo fue destituido en un rápido juicio político.

Familiares de los acusados afirman que el objetivo del proceso es advertirle a los campesinos pobres que sufrirán graves consecuencias si ocupan más tierras en la esperanza de que el gobierno se las entregue.

Uno de los campesinos prófugos, entrevistado por la Associated Press en los montes de Curuguaty, no muy lejos del escenario de la matanza, da una versión muy distinta a la oficial. El campesino, quien dice haber sido testigo presencial de lo sucedido, pidió no ser identificado por temor a represalias.

El 15 de junio fue un día de alta tensión en el predio de 2.000 hectáreas conocido como Marina Cué, distrito de Curuguaty, a unos 340 kilómetros al noreste de Asunción. Varias familias de campesinos habían tomado una esquina del predio después de haber reclamado desde 2004 su entrega como parte de una prometida reforma agraria por considerarlo propiedad del Estado. Según ellos, Riquelme no tenía derecho a esas tierras, que se había apropiado.

La disputa se remonta a varias décadas atrás. Los campesinos dicen que Riquelme, cuyo partido apoyó la dictadura de Alfredo Stroessner entre 1954 y 1989, se apropió ilegalmente de esas tierras. El ex senador falleció en septiembre, a los 82 años, sin haber recibido nunca el título de propiedad.