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Análisis: La agenda de Obama ofrece poco lugar para concesiones


RICHARD DUNHAM | 2/13/2013, 11:30 a.m.
Análisis: La agenda de Obama ofrece poco lugar para concesiones
El presidente Barack Obama da el discurso del Estado de la Unión ante el Congreso, en Washington el martes 12 de febrero de 2013. | Joshua Roberts/AP

WASHINGTON — El presidente Barack Obama inició su discurso sobre el estado de la Unión con una protesta populista al decir que las ganancias corporativas han llegado a “sus máximos históricos” mientras que los ingresos de la clase media “apenas se han alterado”.

El presidente cerró su discurso con un grito de guerra para controlar la venta de armas en nombre de los niños que perecieron en Newtown, de la gravemente lesionada ex congresista Gabrielle Giffords y de la chica estudiante de preparatoria, que murió de un balazo en Chicago.

Entre tanto, el presidente Obama pronunció el martes por la noche su discurso sobre el estado de la Unión con mucha sustancia para los miembros del Partido Demócrata, pero pocas esperanzas para terminar el estancamiento partidista que afectó a Washington durante su primer mandato y promete seguir afectando al segundo.

Durante casi una hora, antes de que el salón de la Cámara de Representantes contara con la presencia de docenas de víctimas de la violencia con las armas de fuego, Obama siguió criticando a los republicanos por diversos asuntos, desde los recortes fiscales para los ricos hasta la propuestas de recortes al Medicare y a la Seguridad Social. Pero no ofreció muchas esperanzas de conciliación bipartidista excepto cuando elogió los esfuerzos de ambos partidos para llegar a un acuerdo sobre la reforma de inmigración.

“Obama cedió poco terreno a sus adversarios”, dijo Bill Galston, de la Institución Brookings.

Galston, ex asesor de Bill Clinton, expresó que Obama “ha hecho progresar una visión de gobierno activista” en “un juego muy riesgoso” que, si fracasa, lo dejaría con “la poco placentera opción de negociar desde una perspectiva débil o aceptar el estancamiento”.

Si la meta del presidente fue sacar de quicio a los republicanos, lo ha conseguido claramente.

El representante Joe Barton, republicano de Ennis, dijo que el discurso había sido “largo en retórica y corto en ideas constructivas”.

Sin embargo, los puntos del discurso detestados por los republicanos, fueron celebrados por los demócratas.

“Nuestra prioridad número uno tiene que ser el crecimiento de nuestra economía y el presidente Obama formuló una ruta osada para lograrlo”, dijo la senadora Bárbara Boxer, demócrata de California. “Estableció un caso elocuente para enmendar nuestro deteriorado sistema de inmigración, para disminuir la violencia derivada de las armas y garantizar que ningún votante estadounidense tenga que esperar horas en fila para poder votar”.

A su vez, los republicanos criticaron a Obama por lo que no dijo en su discurso: una plataforma para reducir el déficit federal o frenar el aumento de gastos en programas gubernamentales.

“El presidente Obama no presentó un plan verdadero para equilibrar el presupuesto y empezar a pagar nuestra deuda”, dijo Matt Mackowiak, asesor republicano y ex asistente del Senado. “En su lugar, recicló ideas liberales agotadas que morirán tan pronto lleguen a la Cámara de Representantes controlada por los republicanos”.

Sin embargo, la audiencia de Obama no se encontraba en el salón de la Cámara de Representantes. Estaban en sus casas mirando la televisión o delante de sus computadoras e iPads.