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Reforma inmigratoria dependerá del refuerzo de la frontera

Es condición indiscutible para los más conservadores, pero especialistas opinan que condiciones de control ya están dadas.

Olivia P. Tallet | 2/9/2013, 6 a.m.
Reforma inmigratoria dependerá del refuerzo de la frontera
El presidente Barack Obama saluda a estudiantes hispanos después de dar un discurso en la escuela preparatoria Del Sol, en Las Vegas, en el que anunció su propuesta de reforma inmigratoria integral. | Jim Watson / Getty Images

HOUSTON - La posibilidad de que un proyecto de reforma inmigratoria pueda convertirse en ley en el Congreso dependerá en gran medida de que incluya medidas específicas para reforzar la frontera, un punto fundamental para quienes se declaran detractores de propuestas que incluyan la legalización de indocumentados, según expertos.

“Casi todas las discusiones (políticas) sobre una reforma inmigratoria integral comienzan con la necesidad de más seguridad en la frontera”, dice la presidenta de la Asociación de Abogados de Inmigración de Estados Unidos, Laura Lichter.

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Getty Images

De izq. a der., los senadores John McCain, Charles Schumer, Marco Rubio, Robert Menéndez y Richard Durbin anunciando un plan de reforma bipartidista.

Una de las razones es que muchos de los principales opositores a las dos propuestas presentadas hasta ahora señalan el fracaso de la llamada amnistía de 1986, cuando el entonces presidente Ronald Reagan legalizó a millones de indocumentados pero el flujo de inmigración ilegal continuó.

Las dos propuestas anunciadas públicamente, en enero, incluyen tanto la legalización de los alrededor de 11 millones de indocumentados como un mayor control fronterizo.

Una es la del presidente Barack Obama, que dio algunos detalles de las líneas generales de su plan en Las Vegas, y la otra es la propuesta presentada por la llamada Banda de los Ocho, un grupo bipartidista de senadores compuesto por los republicanos Marco Rubio, John McCain, Lindsey Graham y Jeff Flake, y los demócratas Chuck Schumer, Robert Menéndez, Michael Bennet y Richard Durbin.

Las propuestas son muy similares. Ambas incluyen, además del camino a la residencia con ciertos requisitos, la obligatoriedad de que las empresas verifiquen la autorización de los trabajadores para trabajar en EE.UU y un endurecimiento de las penalidades para quienes no lo cumplan.

El control de la frontera es un punto crucial de ambas propuestas: Obama lo mencionó como el primero de su plan, y los senadores como condición ineludible para la legalización.

En su propuesta, los senadores incluyen la creación de una comisión de congresistas y líderes de los estados fronterizos que determinaría cuándo las medidas de control de la frontera serían declaradas efectivas.

Aunque los beneficiarios potenciales de la reforma obtengan la residencia, hasta que la condición fronteriza establecida por la comisión no se cumpla, no podría abrirse un camino posterior a la ciudadanía.

Condición indiscutible

Incluso con esa premisa, la propuesta de la Banda de los Ocho ha provocado la oposición de varios republicanos, que no están de acuerdo con los correligionarios que forman parte del comité.

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John Cornyn

Los dos senadores texanos, Ted Cruz y John Cornyn, se han declarado rotundamente en contra, precisamente por la relación control fronterizo-legalización.

“Los ciudadanos que yo represento no van a aceptar que un burócrata de Washington califique la situación de la frontera como si fuera segura cuando ellos saben que no es verdad”, dijo Cornyn como reacción a la propuesta en declaraciones a los medios.

Otros, como Mark Krikorian, director del Center for Immigration Studies, de tendencias conservadoras, creen que ninguna de las propuestas es válida desde ese punto de vista.

“Con cualquiera de estas dos propuestas vamos a terminar con una amnistía para los inmigrantes ilegales, pero las promesas de control no van a ser cumplidas”, advierte.