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Senadores federales de Texas le dan la espalda


Gary Martin y 
Richard S. Dunham | 2/2/2013, 6 a.m.
Senadores federales de Texas le dan la espalda
El senador republicano John McCain (izq.) y el senador demócrata Chuck Schumer encabezan un plan bipartidista de reforma inmigratoria. | Saul loeb / AFP/Getty Images

HOUSTON - La propuesta bipartidista del Senado revelada el lunes para reformar el sistema de inmigración recibió una fría acogida entre los legisladores y congresistas republicanos de Texas.

Al revelar la propuesta, presentada por cuatro republicanos y cuatro demócratas, el senador John McCain, republicano de Arizona, explicó por qué cree que es imperativo que se convierta en ley.

“Elecciones, elecciones”, expresó McCain. “El Partido Republicano está perdiendo el respaldo de los hispanos”.

Al día siguiente lo volvió a subrayar en un desayuno con la organización periodística Politico. “Si tenemos un gran bloque de estadounidenses que creen que uno está tratando... de menospreciar a otros hispanos como ellos y quitarles una oportunidad, obviamente tendrá un efecto”, dijo McCain.

El proyecto bipartidista incluye una vía para que los 11 millones de indocumentados en el país puedan legalizarse y alcanzar la ciudadanía.

Preocupaciones

Los senadores republicanos por Texas, John Cornyn y Ted Cruz, no se mostraron entusiasmados con la propuesta. Cornyn revisará el proyecto pero, ante todo, la atención debe enfocarse en la “frontera vulnerable”, dijo su portavoz Megan Mitchell.

Cruz señaló por su parte en un comunicado: “Hay algunos elementos buenos en esta propuesta, en especial el aumento de recursos y personal para garantizar la seguridad de nuestras fronteras y para mejorar y racionalizar la inmigración legal. Sin embargo, tengo profundas preocupaciones con la vía propuesta para la ciudadanía”.

Otros republicanos de Texas, incluido el gobernador Rick Perry, han criticado el plan para proporcionar una vía hacia la ciudadanía, alegando que se trata de una “amnistía” que recompensará a los que quebrantan las leyes.

“El gobernador Perry dejó bien claro que la seguridad de la frontera tiene que ser la prioridad número uno de cualquier plan de inmigración y tiene que contener un férreo compromiso para mantener el estado de la ley y garantizar que los que han violado (las leyes) no sean recompensados”, expresó Josh Havens, su portavoz en Austin.

Escisión republicana

En el nivel nacional, sin embargo, se vislumbra una división entre los propios republicanos. Un ejemplo fue la visita del senador republicano Marco Rubio, de Florida, al programa del comentarista conservador Rush Limbaugh, una de las voces más influyentes del partido.

Pese a un intercambio amistoso, Limbaugh se mantuvo en contra del plan, dejando en claro el reto que encara el partido.

Hay quienes, como Rubio, que considerarían un camino a la ciudadanía junto con una mayor seguridad fronteriza. Esos republicanos están dispuestos a hablar con los demócratas sobre cómo lidiar con los indocumentados y tienen un fuerte apoyo empresarial, así como la voluntad de senadores clave.

Sin embargo, luego está la línea dura de quienes como Limbaugh y los senadores texanos insisten en la seguridad fronteriza y muestran su rechazo a una “amnistía”. “Se juega con la palabra acuerdo, tenemos que llegar a un arreglo, buscar puntos comunes. ¿Dónde están los puntos en común (con el presidente Barack Obama)? No los veo”, dijo Limbaugh el martes a su audiencia radial

Con información adicional de MCT.

Puntos clave del plan del Senado:

  • Crear una vía para que los indocumentados puedan hacerse ciudadanos siempre que quede garantizada la seguridad en la frontera y que haya un mejor seguimiento de las personas que se encuentran en EE.UU. con visa para que no permanezcan más tiempo del que se les ha permitido.
  • Reformar el sistema de inmigración. Los cambios ncluirían la posibilidad de dar la residencia permanente a los inmigrantes que obtengan títulos avanzados en ciencia, matemáticas, tecnología o ingeniería en universidades del país.
  • Implementar un sistema eficaz de verificación de empleados para impedir el robo de identidad y que las empresas contraten indocumentados en el futuro. Esto requeriría verificar el estatus legal y la identidad de los potenciales empleados a través de un sistema electrónico que impida falsificaciones.
  • Permitir que más trabajadores de baja capacitación vengan al país y que los empleadores puedan contratar inmigrantes si pueden demostrar que no pudieron reclutar a un ciudadano estadounidense para el trabajo.
  • Establecer un programa de trabajadores agrícolas.