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NRA: Miembros hispanos hablan de los valores que les une


Todo por la segunda enmienda

Álvaro Ortiz | 4/27/2013, 6 a.m.
NRA: Miembros hispanos hablan de los valores que les une
Joe Bravo , miembro de la NRA desde hace cinco años, revisa los resultados de su entrenamiento en el campo de tiro Athena, de Houston, con la instructora Erin Flanagan | Gary Fountain

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Foto de Gary Fountain

Una de las armas de Joe Bravo es esta pistola de la marca Smith and Wesson.

HOUSTON - Están acostumbrados a celebrar sus reuniones anuales con un perfil bajo, pero este año es distinto: muchos en la National Rifle Association sienten que es una organización incomprendida porque su imagen ha pasado a ser la de un grupo formado por obsesivos de las armas.

Con los trágicos acontecimientos de la matanza en un cine de Aurora, Colorado, en julio del año pasado, de 20 niños y 6 adultos en una escuela de Newtown, Connecticut, en diciembre, y del reciente atentado en el maratón de Boston, cuyos presuntos autores mantenían un arsenal descubierto por la policía, la NRA (por sus siglas en inglés) se prepara para su convención anual en Houston, el 3 de mayo, envuelta en la polémica.

“La principal ventaja de ser miembro es saber que estás apoyando a una organización que trabaja 24 horas al día y siete días a la semana para defender tus derechos de la segunda enmienda”, dice Alexa Fritts, portavoz del grupo, en referencia al derecho a poseer armas de fuego, establecido en la segunda enmienda de la Constitución.

La defensa de la segunda enmienda, uno de los argumentos más constantes de la NRA para oponerse a una expansión del chequeo de antecedentes penales para la compra de armas y a la prohibición de ciertas armas de asalto, es la principal misión de la organización.

David Medina, que hasta diciembre del año pasado era miembro del la Corte Suprema de Texas, cuenta que fue la segunda enimenda lo que le impulsó a hacerse miembro del grupo hace 15 años.

“Soy cazador, y defensor de la segunda enmienda, y creo que la organización hace un buen trabajo protegiendo mis intereses en ese sentido”, dice.

Pero la imagen de la NRA como un grupo recalcitrante en su defensa de la posesión indiscriminada de armas a pesar de los eventos sucedidos en los últimos meses ha empañado ese argumento.

Joe Bravo, un residente hispano de Houston que es miembro de la NRA

“Me preocupa porque no es una obsesión, es más un respeto hacia las armas de fuego y una apreciación de las mismas”, dice Joe Bravo, un ingeniero de 57 años que se hizo miembro hace cinco.

Para explicar por qué no es así, Bravo señala, por ejemplo, que una de las cosas más útiles de su membresía son los cursos de manejo de armas y medidas de seguridad.

Otros, como César de Anda, un asesor financiero de 39 años que se hizo miembro de la NRA hace cinco años, cree que los medios son en parte responsables de lo que considera una distorsión de la NRA porque “sensacionalizan” las noticias sobre la organización.

El poder del grupo es incuestionable: fundado hace casi 150 años y con sede en Fairfax, Virginia, tiene casi cinco millones de miembros a nivel nacional, aunque no divulga información sobre miembros locales, por origen étnico o por ningún otro concepto, y según la mayoría de analistas políticos del país es uno de los grupos de interés más influyentes de Estados Unidos.

El debate

A pesar de ese poder, la NRA no ha podido evitar que el debate del control de armas le salpique.