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Cubanos más abiertos a una reconciliación


CHRISTINE ARMARIO /AP | 4/5/2013, 5:53 p.m.
Cubanos más abiertos a una reconciliación
La bloguera cubana Yoani Sánchez sostiene un regalo que le hicieron con los colores de la bandera de su país durante una presentación en el Miami Dade College el 1ro de abril del 2013. Sánchez fue cálidamente recibida por el exilio cubano, en un nuevo indicio de que se puede estar gestando una reconciliación entre los cubanos de la isla y los del exilio. (AP Photo/Lynne Sladky) |

MIAMI - La abuela de Felice Gorordo no se hablaba con su hermano desde hacía 50 años. La señora se fue de Cuba tras la revolución comunista de 1959 y jamás regresó, mientras que su hermano peleó con los revolucionarios y permaneció en la isla.

Hoy no solo se hablan sino que se reunieron en Miami.

"No quiero decir que los últimos 50 años no existieron, porque es obvio que el dolor sigue vivo", expresó Gorordo, quien es cofundador de Raíces de Esperanza, una agrupación que pone en contacto a cubanos de Estados Unidos con cubanos de la isla. "Pero pudimos sobreponernos al dolor y encontrar cosas que todavía nos unen".

No ha habido comisiones de verdad y justicia. Ni transición hacia la democracia luego de más de cinco décadas de gobierno comunista. El embargo económico de Estados Unidos sigue vigente. A pesar de todo esto, no obstante, comienzan a surgir pequeños indicios de que se está gestando una reconciliación entre los cubanos de ambos lados del estrecho de la Florida.

Eso se hizo evidente durante la visita que hizo esta semana a Miami la disidente más conocida de Cuba, la bloguera Yoani Sánchez, quien a los cubanos de la isla y de la diáspora a que vuelvan a ser una sola comunidad.

"Me gusta la metáfora del espejo", comentó el miércoles en un acto. "Es como si la Cuba de dentro de la isla y la Cuba de afuera estuvieran acercándose, nos mirábamos, pensamos que es otro. Nos acercamos y cuando tocamos lo que hay es nuestro propio reflejo por el otro lado. Somos nosotros mismos".

Los cubano-estadounidenses de las generaciones viejas y nuevas respondieron con un entusiasta aplauso.

En un pasado no muy distante, la reconciliación y el diálogo eran temas tabú en el exilio cubano. Si alguien viajaba a la isla a visitar a la familia, lo hacía calladamente, en contra de la opinión de muchos parientes y amigos. Esos sentimientos no han desaparecido del todo, pero se han moderado.

Diez años atrás, el disidente cubano Oswaldo Payá, quien falleció en un accidente automovilístico el año pasado, visitó Miami y su recibimiento fue muy distinto.

Payá era uno de los promotores del Proyecto Varela, como se denominó a una campaña de recolección de firmas apoyando un llamado a las autoridades a que convocasen un referendo sobre derechos tales como la libertad de expresión y de reunión en Cuba. La iniciativa fue vista como la campaña no violenta más grande jamás lanzada contra el sistema de Fidel Castro.

No hubo aplausos para Payá, quien fue muy criticado por los medios de prensa del exilio en Miami. Cuestionaron sus ideas porque fomentaban un cambio desde adentro de la estructura política existente. Sus llamados a la unidad y la reconciliación de los cubanos fueron también cuestionados.

Algunos exiliados de Miami criticaron a Sánchez cuando, durante su viaje a Brasil, dijo en tono irónico que Estados Unidos debería liberar a cinco cubanos hallados culpables de tratar de infiltrarse en instalaciones militares del sur de la Florida en el 2001 porque Cuba podía darle mejor destino a todo el dinero que gastaba tratando de lograr su liberación. Se le echó en cara asimismo su apoyo al levantamiento del embargo estadounidense, que muchos cubanos de Estados Unidos todavía respaldan.