Agencia forense de Harris ayuda a comunicar las malas noticias a familias latinas
Silvia Struthers | 9/28/2012, 5:58 p.m.
Un 25 por ciento de todos los casos que el Instituto de Ciencias Forenses del Condado de Harris atiende al año involucra a víctimas latinas, en total, 900.
Ese volumen de casos llevó a la agencia, encargada de determinar la causa y manera de muerte por accidente, actos violentos o inexplicadas complicaciones médicas, a buscar una forma de ayudar a los familiares de esas víctimas que hablan español para comunicarles la noticia del fallecimiento en su idioma.
Y para llevar a cabo el plan, se alió con grupos de capellanes cristianos que no sólo hablen español sino que además entiendan bien la cultura latina.
Los capellanes han recibido un entrenamiento especial y trabajan como voluntarios.
Junto con una especialista en asistencia a víctimas de la agencia forense, también ofrecen asesoría sobre grupos de apoyo a los que los familiares pueden acudir.
Es la primera vez que en Texas una agencia forense ofrece un servicio así, afirma Kathryn Haden-Pinneri, subjefa de médicos de la institución.
“La mayor diferencia que hemos visto es la gratitud que nos han expresado por no haber recibido la llamada”, dice Haden-Pinneri en referencia a la forma en que la agencia comunicaba en el pasado la noticia de una muerte.
“Hay mucho menos enojo cuando reciben la noticia en persona”, dice.
Los capellanes, que son enviados a los hogares sólo cuando la víctima ha sido identificada, para evitar errores, también ayudan a traducir del inglés al español y proporcionan un mejor entendimiento entre los forenses y las familias.
Haden-Pinneri explica que su agencia sólo indaga y determina las causas de una muerte y que si bien los médicos forenses comparten estos hallazgos con la policía, no participan en las investigaciones.
“Creo que el apoyo más importante para la familia en ese momento de impacto es estar presente”, dice Linda Montes, del grupo de capellanes hispanos Christian Chaplain Force. “Ofrecer un abrazo, escuchar. Realmente no es importante ni necesario ‘llenar el espacio’ con nuestras palabras”.
Para Montes, “es un hecho poderoso saber que alguien está junto a ti… mientras recuperas las fuerzas para enfrentar todo lo que viene por delante”.
Un consuelo
Mary Ann Monroy, dueña de un negocio que enseña a manejar con prudencia, perdió hace unas semanas a su hijo, Rubén Farfán, de 21 años, en un accidente de auto. El chico manejaba por la noche en un camino que, ella afirma, estaba en mal estado.
Los capellanes la ayudaron en medio de su dolor, dice Monroy, “a tomar la noticia emocionalmente, aunque no con tranquilidad, porque no se puede… fue un trato más cálido, más humano que una llamada”.
Haden-Pinneri explica que la agencia forense tiene pocos empleados que hablen español y que los capellanes pueden asegurarse de que la información que está entendiendo la familia es la correcta, sin confusiones.
“Muchas veces, durante el proceso de aflicción, la persona no escucha y podría no entender completamente lo que se le está tratando de decir”, señala la doctora.
Montes, por su parte, comenta que las reacciones son distintas dependiendo del caso y de la dinámica familiar.
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