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E.coli, una infección bacteriana peligrosa


HÉCTOR PINA | 10/27/2012, 6 a.m.
E.coli, una infección bacteriana peligrosa
Las carnes siempre deben estar bien cocidas. | Jim Cole / AP

Es común que escuchemos noticias en la prensa o la televisión acerca de un brote de la bacteria Escherichia coli, la cual es peligrosa e incluso puede poner tu vida en peligro.

La bacteria E.coli vive de forma natural en los intestinos de los animales y las personas. Sin embargo, existen muchas cepas distintas y los expertos han identificado una que es particularmente peligrosa para los seres humanos: la E.coli O157:H7, ya que produce una potente toxina que puede provocar varias enfermedades en nuestro organismo.

Esta bacteria puede contaminar la carne molida, ya que como está presente en los intestinos del animal sacrificado, puede pasar a la carne si quienes la manipulan no observan las medidas de higiene necesarias. De ahí la importancia de no comer hamburguesas a término medio sino bien cocinadas, es decir, su carne no debe tener un tono rosado cuando la piques o la muerdas.

Aunque la E.coli se suele detectar en la carne molida con mayor frecuencia, también ha sido hallada en el jamón, la carne de pavo, vegetales crudos, quesos, sándwiches, agua contaminada e incluso en frijoles. También es posible que contamine a las frutas que crecen cerca de la tierra, pues en ocasiones hay agricultores que utilizan estiércol de ganado como abono orgánico que puede estar contaminado con la bacteria.

La E.coli también se ha encontrado en la leche y en los jugos de frutas no pasteurizados. De ahí que no sólo es conveniente cocinar bien las carnes, sino leer las etiquetas en los envases de jugos para cerciorarte de que han pasado por un proceso de pasteurización.

Los síntomas

Según expertos, una persona contaminada con la bacteria puede transmitirla a otros a su alrededor.

Los síntomas de la infección suelen comenzar tres o cuatro días después de ocurrir el contagio, si bien cada persona reacciona de forma diferente y hay casos en los que se experimentan síntomas a las 24 horas e incluso una semana después de que la cepa ha entrado en nuestro sistema. Entre los más comunes están diarreas, vómitos, dolores de estómago, náuseas y sensibilidad abdominal.

En casos aislados, la infección con E.coli puede causar un trastorno llamado síndrome urémico hemolítico, el cual puede ser fatal y hay que darle tratamiento en hospitales.

Expertos indican que este trastorno puede matar a entre un tres y cinco por ciento de las personas afectadas, y quienes se recuperan pueden seguir presentado problemas de salud delicados. Ahora bien, esta complicación suele ser muy poco frecuente. Lo importante es que si notas que las diarreas, los vómitos y el malestar general persisten por unos días debes acudir de inmediato al médico. Si se trata de niños y ancianos, no debes perder el tiempo creyendo que con remedios caseros vas a resolver la situación.

El tratamiento

En muchos casos, los síntomas desaparecen por sí solos en un período de cinco a 10 días de la infección. Hay médicos que no recomiendan el tratamiento con antibióticos porque esta cepa bacteriana crea la toxina dañina dentro de su célula y si la matas, entonces la toxina es liberada en la sangre.