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Opinión: Brasil, contra la identidad del ‘jogo bonito’


Bajo la lupa

GERMÁN FERNÁNDEZ-MOORES | 11/28/2012, 11:38 a.m.
Opinión: Brasil, contra la identidad del ‘jogo bonito’
Luiz Felipe Scolari | Antonio Scorza

HOUSTON - El fútbol brasileño está frente a un dilema que ha tratado de eludir mientras transcurre el tiempo desde su última consagración en la Copa del Mundo, hace ya poco más de diez años.

De un lado está el llamado jogo bonito que forjó la identidad de su selección. Del otro, la necesidad de mantenerse, a toda costa, en el trono como la más ganadora de la historia, inclusive hasta renunciando quizás a sus ideales. Y esa diferencia se traslada a la designación del técnico que tratará de consagrarse en casa en 2014 y enterrar de una vez por todas el fantasma del fracaso de 1950, cuando Uruguay sorprendió al mundo con el llamado Maracanazo.

Aquel juego lleno de magia, gambetas y una gran técnica individual llevó a Brasil a ganar sus primeros tres títulos en Suecia 1958, Chile 1962 y México 1970. Fue su época dorada, con Pelé y Garrincha como máximos abanderados de un fútbol exquisito.

Más cerca en el tiempo ganó en Estados Unidos 1994, con la dupla Ronaldo-Bebeto, y en Japón y Corea del Sur 2002, con el otro Ronaldo. Ambas conquistas fueron con un fútbol más pragmático, influenciado por la necesidad de los resultados ante la enorme cantidad de dinero que mueve ahora el deporte más popular del planeta, que por la belleza o el estilo de juego de antaño.

Cuando la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) anunció la semana pasada el despido de Mano Menezes, el nombre de Josep Guardiola sonó fuerte entre los rumores sobre los posibles candidatos para encargarse de la dirección técnica de la selección que es amplia favorita para ganar en su propia casa el torneo de 2014.

Sin embargo, ante las críticas de algunos nacionalistas, la CBF se apuró en aclarar que el próximo DT no será extranjero. De haberse dado esa posibilidad, hubiese sido la primera vez en la historia que la verdeamarela hubiera sido conducida por un foráneo.

Ante las otras opciones que andan dando vueltas, es una lástima que el español que llevó al Barcelona a la consagración con un juego brillante, no tenga esa oportunidad. O mejor dicho, que quienes gustamos del buen fútbol nos quedemos con las ganas de haber visto el trabajo de Pep en una selección con un tremendo potencial.

De hecho, el estilo del catalán está mucho más cerca de la vieja filosofía del fútbol brasileño que el que se le reconoce, por ejemplo, a Luiz Felipe Scolari, el máximo candidato a quedarse con el cargo y que, según algunos medios brasileños, podría ser anunciado este mismo jueves por la CBF como el nuevo DT.

El carismático Felipão, que saltó a la fama con el juego duro y aburrido, aunque positivo en resultados, que mostró con Gremio y Palmeiras, entre otros equipos, ya estuvo a cargo de la verdeamarela. La llevó a ganar aquel último título de 2002 en Asia al frente de la menos brasileña de las selecciones brasileñas.

Futbolísticamente hablando, Pep es mucho más brasileño que el propio Felipão, por más que el oriundo de Passo Fundo, en Rio Grande do Sul, tenga pasaporte y nacionalidad de ese país.

gf.moores@chron.com
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