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Texas desafía el Obamacare


El gobernador Perry se niega a poner en práctica el programa que facilitará la compra-venta de pólizas médicas

Álvaro Ortiz | 11/24/2012, 6 a.m.
Texas desafía el Obamacare
María Jesús Turrubiates, izq., y su esposo Pedro creen que la ley les ayudará a cubrir mejor el costo de medicinas que ella usa para tratar su diabetes e hipertensión. | J. Patric Schneider

Es la ley más controvertida y a la vez histórica del primer mandato de Barack Obama, y a pesar de que estuvo a punto de ser revocada en varias ocasiones se mantuvo en pie. Ahora, con la reciente victoria electoral del presidente, la llamada Obamacare será la norma que rija el sistema de salud de Estados Unidos.

Sin embargo, Texas preferiría que no fuera así y se resiste a aceptarla.

El gobernador Rick Perry asegura que no va a crear un programa para que los residentes del estado puedan comprar pólizas de cobertura médica a precios razonables, tal como establece Obamacare. El nombre oficial que la ley da a este programa es Insurance Exchanges, o mercado de seguros.

La idea de este programa, una de las piedras angulares de la ley, es que cualquier consumidor pueda comprar su propio seguro en un mercado en el que la competencia entre compañías aseguradoras haga que los precios bajen y la calidad suba, lo que haría que el que compra pueda decidir cuál es la mejor opción. Además, ningún seguro podrá negar cobertura o cobrar más a quien tenga un problema de salud previo.

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Nick de la Torre

Jami Gentry, izq., explica a Cenorina Tapia cómo hacer el papeleo tras una visita al hospital Ben Taub de Houston.

En una carta que Perry envió a la Secretaria de Salud y Servicios Sociales de EE.UU., Kathleen Sebelius, el día 15, el gobernador argumenta que Texas no desarrollará el programa de un mercado de seguros porque es “una mala política pública” y porque “presenta un costo desconocido para los texanos que pagan impuestos”.

Sin embargo, consultada sobre a qué costo se refiere Perry, la oficina del gobernador en Austin reconoce no tener una estimación clara porque, según ellos, aún no han podido calcular los gastos por falta de información del gobierno.

Pero aunque el gobernador se niegue a implementar las dos partes más importantes de la ley, cuyo nombre oficial es Patient Protection and Affordable Care Act (ACA, por sus siglas en inglés), ésta será aplicada de todas formas en Texas, con la particularidad de que su ejecución será dirigida y administrada por el gobierno federal.

El papel del gobierno

Los costos de implementar el mercado de seguros son completamente absorbidos por Washington en el primer año. Después, cada estado financia el costo.

“Lo que se está asumiendo es que (los estados) que tengan los programas de mercados cobrarán a los usuarios” algún tipo de cargo, dice Larry Levitt, vicepresidente de la organización Kaiser Family Foundation.

Por otro lado, para los estados que sí acepten expandir Medicaid, el gobierno asumirá el 100 por ciento del costo los tres primeros años. Después, el porcentaje de contribución federal bajará progresivamente pero nunca a menos del 90 por ciento.

El dinero que el gobierno usará para financiar estos programas proviene del presupuesto del Estado previamente en el Congreso, señala Levitt.

Para los consumidores, el período de inscripción en el programa empezará el 1 de octubre de 2013 y las pólizas médicas que se compren por medio de está iniciativa entrarán en efecto el 1 de enero de 2014.

En caso de que finalmente el gobierno federal desarrolle y maneje el programa en Texas, los funcionarios federales decidirían qué tipos de póliza habría a disposición de los consumidores, explica Gary Cohen, director del Centro de Información al Consumidor y de Control de Seguros del Departamento de Salud y Servicios Sociales, en Washington, D.C.