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Independencia catalana y una dura realidad


JOSEPH WILSON/AP | 11/23/2012, 4:55 p.m.
Independencia catalana y una dura realidad
Artur Mas, presidente de Cataluña, habla a sus seguidores | LLUIS GENE GENELLUIS / AFP / Getty Images

Sube independentismo en Cataluña

GRANOLLERS (AFP) - Cataluña elige este domingo a su parlamento en un contexto político tenso con el gobierno de Madrid, que denuncia sus deseos de independencia en pleno marasmo económico. El pequeño municipio catalán de Gallifa se ha independizado dejando de pagar impuestos.

GRANOLLERS (AFP) - Cataluña elige este domingo a su parlamento en un contexto político tenso con el gobierno de Madrid, que denuncia sus deseos de independencia en pleno marasmo económico. El pequeño municipio catalán de Gallifa se ha independizado dejando de pagar impuestos.

GIRONA, España — Igual que en tantas ciudades y pueblos de la rica región del noreste de España, las calles de adoquines del barrio medieval de Girona están cubiertas de banderas que promueven la independencia de Cataluña. Algunas tienen también el slogan “Cataluña, un nuevo estado europeo”.

Ese concepto precisamente refleja mejor que ninguno el dilema que enfrentan los catalanes separatistas.

Cuando algunos consideran que el sueño separatista parece más cerca que nunca de concretarse, el fervor independentista tropieza con una dura realidad: el impacto económico que tendría esa medida. Pocos se dan cuenta de que esta región de España famosa por su espíritu comercial quedaría aislada de la Unión Europea por años, lo que dificultaría enormemente el intercambio con sus principales socios comerciales. Funcionarios de la Unión Europea dicen que una Cataluña independiente tendría que iniciar el proceso de admisión típico de cualquier nación que desea ser incorporada al bloque.

La masiva manifestación pro independentista del pasado 11 de septiembre en Barcelona y la negativa de Madrid a conceder una especie de soberanía fiscal a la región precipitó la convocatoria de unas elecciones anticipadas, cuando todavía restaban dos años para finalizar la legislatura.

La cita con las urnas del domingo en Cataluña podría servir como barómetro para medir el sentir de la población en torno al proyecto del gobierno regional de realizar un referendo sobre la independencia. Uno de los temas más importantes sobre el tapete es el lugar que tendría una Cataluña independiente en Europa.

Un estudio publicado este mes por el diario El País reveló que menos de la mitad de los 7,5 millones de habitantes de Cataluña apoya la independencia. El porcentaje baja drásticamente al 37% si ello implica quedar afuera de la UE.

Los rigurosos requisitos de admisión en la UE no son el único obstáculo. El tratado de la UE estipula que cualquiera de los 27 estados miembros puede vetar la incorporación de un candidato, lo que implica que España podría frustrar su admisión en represalia por haberse independizado.

“Queremos ser un estado dentro de Europa”, expresó Josep Matamala, quien, junto con su amigo Miquel Casals, creó el banderín que combina las aspiraciones de pertenecer a la UE con las barras rojas y amarillas, el triángulo azul y la bandera “estelada” que simboliza la independencia de Cataluña.

El presidente de la región autónoma de Cataluña Artur Mas, quien encabeza la campaña a favor de un Estado propio al margen de España y realiza actos en los que se enarbolan banderas de la UE, dice que confía en que una Cataluña independiente será admitida prontamente en la UE, algo que algunos ven como un exceso de optimismo. En un reciente discurso en Bruselas afirmó que “nunca en su historia Cataluña defraudó a Europa; ahora debemos confiar en que Europa no nos va a defraudar a nosotros”.

Hay mucha gente a favor de la independencia que no concibe no ser parte de la UE.

“Supongo que si la mayoría de los catalanes vota por la independencia en el referendo, (la UE) no podrá darnos la espalda”, comentó la profesora de música Merce Escarra, de 35 años.