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Texas dejaría de ser dominio republicano

Las tendencias demográficas y electorales apuntan a que en dos elecciones más los demócratas ganarían terreno considerablemente

Álvaro Ortiz | 11/17/2012, 6 a.m.
Texas dejaría de ser dominio republicano
David Zaga y Mónica Ortega leen una Guía de Votantes mientras esperan su turno para votar en el Centro Comunitario Trini Mendenhall, en Houston, durante el período de elección temprana. | Johnny Hanson

En poco más de una década, Texas podría dejar de ser un estado inclinado plenamente hacia el Partido Republicano, como ha sucedido tradicionalmente, las minorías, con especial apoyo de los latinos, siguen votando demócratas como lo hicieron el 6 de noviembre.

Un reciente estudio de las tendencias demográficas y de los resultados electorales en Texas realizado por los diarios Houston Chronicle y San Antonio Express-News, apunta a que es probable que en la elección presidencial de 2024 el estado se convierta en una plaza que tanto republicanos como demócratas disputen estrechamente.

Texas, protagonista

La importancia de ganar en Texas se debe al elevado número de votos electorales que aporta. En 2008 representó 34 y en la pasada votación fueron 38.

En la elección de este año, el candidato republicano, Mitt Romney, ganó cómodamente en Texas por una diferencia de casi 16 puntos porcentuales con respecto al recién reelegido presidente, Barack Obama.

El análisis apunta a que los demócratas de Texas ganarán terreno considerablemente con respecto a los republicanos sólo en dos elecciones presidenciales más si la tendencia de crecimiento de las minorías continúa y la participación electoral de estos votantes se mantiene o crece.

Según el cálculo del análisis, los demócratas recortarían su distancia con los republicanos en 5.5 puntos porcentuales para 2024, lo que les daría una posición mucho más ventajosa para competir por los votos electorales del estado.

El voto joven: clave

El segmento de población de jóvenes latinos que aún no son mayores de edad pero que ya podrán votar en los próximos años es una de las variables esenciales para el cálculo.

“Va a haber una oleada de nuevos votantes y lo que asumí al hacer el análisis es que sus porcentajes de participación electoral serían iguales a los de los actuales electores hispanos”, dice Richard Dunham, analista del grupo Hearst y corresponsal del Houston Chronicle en Washington D.C., y uno de los autores del análisis.

“Pero si su porcentaje de participación es más alto, es posible que la disputa por la victoria (demócrata) en Texas llegue antes”, señala.

El pronóstico del análisis también se basa en que las minorías favorecen al Partido Demócrata, una percepción que reflejan las encuestas del grupo Latino Decisions, que se especializa en analizar el voto latino, y que concluyen que el 70 por ciento de los hispanos en Texas apoyó a Obama.

Este porcentaje es muy similar al apoyo que recibió el presidente de los votantes latinos en el 
país.

Según otros expertos, para conseguir el avance demócrata que pronostica el análisis será fundamental que el Partido Demócrata invierta dinero en campañas de captación de votantes.

“Si se expande el electorado es muy posible que (el avance demócrata) ocurra en cinco o siete años, pero no creo que ocurra por inercia”, dice Lydia Camarillo, vicepresidenta del Southwest Voter Registration Education Project.

El papel del gobierno

Camarillo, cuya organización no partidista tiene sede en San Antonio, cree sin embargo, que si los republicanos no cambian su plataforma, no sólo en la cuestión de inmigración sino también en cuanto al papel del gobierno, perderán terreno progresivamente.

“La comunidad latina comprende que el gobierno es un componente importante que provee educación y hace posible que la gente prospere”, dice la experta, en referencia a las alusiones del Partido Republicano en Texas de que el gobierno debe ser cada vez más reducido.

Otro factor que puede acelerar un progreso demócrata en Texas es que un político hispano se presente al puesto de gobernador en la elección de 2014.

Según algunos analistas, el alcalde de San Antonio, Julián Castro, que fue uno de los oradores principales de la Convención Demócrata este año, tiene el perfil ideal.

“Hay mucha gente que ahora quiere que Julián decida pronto”, confiesa Lorenzo Cano, director asociado del Centro de Estudios Mexicano-Americanos de la Universidad de Houston.

alvaro.ortiz@chron.com

Twitter: @AlvaroOrtiz100