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Por qué Obama podría conseguir esta vez la reforma inmigratoria

Olivia P. Tallet | 11/17/2012, 6 a.m.
Por qué Obama podría conseguir esta vez la reforma inmigratoria
Inmigrantes hispanos se manifiestan frente a la Casa Blanca dos días después de las elecciones con carteles como el de la foto: “Mantengan a las familias juntas. Aprueben una reforma inmigratoria ahora”. | Mark Wilson / Getty Images

En 2008 prometió una reforma inmigratoria si era elegido presidente, pero nunca llegó.

Ahora, en 2012, recién reelegido para el puesto con un masivo apoyo latino, Barack Obama tiene que decidir si ese asunto pendiente con sus votantes hispanos se materializará en el segundo mandato.

Con una situación política muy parecida a la de los dos últimos años, una agenda cargada de asuntos urgentes y una Cámara de Representantes dominada por los republicanos, que obstaculizaron algunas iniciativas menores de Obama por mejorar el sistema de inmigración, ¿qué podría hacer pensar que esta vez la reforma sí prosperaría?

“Las probabilidades ahora son mucho mejores de lo que han sido en muchos años”, explica Doris Meissner, directora de Políticas de Inmigración en EE.UU. del instituto de investigación Migration Policy Institute.

“El primer año del segundo mandato de un presidente, en este caso 2013, sería el mejor momento político para pasar asuntos tan controvertidos como la reforma inmigratoria”, dice Meissner, ex comisionada de Inmigración con el ex presidente Bill Clinton.

En 2014 se llevarán a cabo en EE.UU. las votaciones de medio mandato en las que los votantes eligen a sus congresistas.

De momento, el miércoles, en su primera conferencia de prensa desde las elecciones de 6 de noviembre, el presidente anunció que espera enviar al Congreso un proyecto de ley de reforma poco tiempo después de asumir nuevamente el cargo, el 21 de enero.

La reforma debe incluir, señaló Obama una vía para la legalización de los indocumentados sin historial criminal que estén ya en Estados Unidos y la suspensión definitiva de las deportaciones de algunos inmigrantes menores de 30 años, conocidos como dreamers.

“Necesitamos aprovechar el momento”, señaló el presidente. “Mi expectativa es que presentemos un proyecto de ley y comencemos el proceso en el Congreso muy poco después de que yo asuma”, contestó a una pregunta sobre sus planes.

“Siempre es más difícil hacer una reforma durante un año de elecciones, así que si no se realiza en 2013, después va a ser mucho más difícil”, señala Arturo Vargas, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Latinos Electos (NALEO, por sus siglas en inglés). “ Necesitamos que el Congreso y la Administración se dediquen a esto ya”.

El factor republicano

Uno de los principales escollos que encontró Obama en su primer mandato fue la oposición férrea de los congresistas republicanos a aprobar una medida que pudiera abrir las puertas a una legalización masiva de indocumentados, llamada amnistía.

Aunque los demócratas son mayoría en el Senado, la Cámara de Representantes, dominada por los republicanos, es fundamental para que un proyecto de ley prospere.

La diferencia en esta ocasión, es que tras las pasadas elecciones, cuando un 70 por ciento del voto latino apoyó a Obama frente a un 30 por ciento a Romney, muchos republicanos empezaron a plantearse que su política hacia la comunidad latina tiene que cambiar, algo que, según Vargas, hay que aprovechar .

“Lo que necesitamos es que los líderes republicanos se den cuenta ya de que si no apoyan para resolver este problema no van a poder ganar y van a convertirse en un partido minoritario”, dice.