Ted Cruz encara un Senado dividido
PEGGY FIKAC | 11/11/2012, 6 a.m.
El republicano Ted Cruz se convirtió en el primer hispano de Texas en ser elegido al Senado del país con una promesa: la de luchar por los “principios conservadores con sentido común” y en contra de la senda trazada por el presidente Barack Obama.
Cruz, favorito del Tea Party, derrotó con facilidad al demócrata Paul Sadler el martes por la noche, por 57 a 41 por ciento de los votos.
“Prometo trabajar cada día en el Senado a favor de las pequeñas empresas y empresarios, para ayudarles a hacer lo que mejor hacen: crear empleos y hacer que Estados Unidos vuelva a trabajar”, expresó Cruz al celebrar su triunfo en un hotel de Houston.
“Si el presidente Obama cumple lo que dice en su campaña, si le interesa trabajar para unir a la gente con el propósito de reducir el déficit y que la gente consiga empleos, entonces cooperaré con él”, afirmó Cruz. “Pero si es reelegido e intenta seguir por la misma vía, entonces dedicaré cada momento a luchar para detenerlo”.
Cruz será el tercer hispano en el Senado, al unirse a Bob Menendez, de Nueva Jersey, y Marco Rubio, de Florida. Sin embargo, entra justo cuando este organismo sufre de una parálisis por la pugna política partidista entre republicanos y demócratas.
En declaraciones al Houston Chronicle, cuando se le preguntó si trabajaría con el otro bando, como lo ha hecho Kay Bailey Hutchison, la senadora republicana que se retira y a la que él sustituirá, Cruz dijo: “Me siento a gusto trabajando con cualquiera, republicanos, demócratas, libertarios, independientes. Bromeo que trabajaré con marcianos”.
Sin embargo, añadió que los términos para llegar a cualquier arreglo incluyen “reducir el tamaño y el poder y el gasto del gobierno federal. Este país está realmente en crisis”.
Carrera ascendente
Cruz, de 41 años, captó la atención nacional hace unos meses cuando derrotó al vicegobernador David Dewhurst, quien era el favorito para ganar las elecciones primarias que designaron el candidato republicano al Senado.
Su victoria del 6 de noviembre sobre Sadler, ex legislador que iba por detrás en las encuestas y en la recaudación de fondos, ya se anticipaba.
Sadler, que en su campaña caracterizó a Cruz como “el candidato al Senado más extremista en la historia de Texas”, aceptó su derrota con un discurso en un hotel de Austin.
“Unimos nuestros brazos y seguimos adelante como estado, como nación, porque así somos. Somos demócratas orgullosos, pero primero nos sentimos orgullosos de ser texanos y de ser estadounidenses”, expresó Sadler pero también subrayó que los demócratas ayudaron a crear un debate importante sobre diversos problemas, como la inmigración y el sistema de salud.
Cruz, quien a menudo habla de su padre que escapó a la opresión del gobierno cubano y suele celebrar la inmigración legal, se opone a una amnistía para los inmigrantes indocumentados.
A la pregunta sobre la conexión entre la política y su herencia cultural, Cruz señaló que la perspectiva correcta es que él es “un conservador que es hijo de un inmigrante que vino a este país sin un centavo y sin hablar inglés”.
También de interés
-
-
Romney coloca a Ted Cruz en el centro de la atención nacional
-
Greg Abbott: los liberales critican a Ted Cruz porque es un hispano conservador
-
Ted Cruz se prepara para asumir su puesto en el Senado de la nación
-
La fuerza arrolladora del Tea Party da triunfo a Ted Cruz en Texas










