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Escuelas KIPP se esfuerzan por estimular a sus graduados a terminar la universidad


JENNIFER RADCLIFFE | 12/27/2012, 10:57 a.m.
Escuelas KIPP se esfuerzan por estimular a sus graduados a terminar la universidad
Estudiantes de KIPP de quinto grado Victor Perez, 11, izquierda, José Ortiz, 10, Madrid centro y Tamara, 10, derecha, en la clase de banda. | Karen Warren

HOUSTON - Al notar una deficiencia en los datos estadísticos, dirigentes de las escuelas charter KIPP tienen previsto utilizar una subvención de tres años por 3.3 millones de dólares para mejorar la probabilidad de los estudiantes de graduarse de la universidad.

Aunque el programa Knowledge Is Power (KIPP), que en inglés significa el conocimiento da poder, parece haber cambiado la preparación de estudiantes de familias de bajos recursos para ingresar en la universidad, menos de la mitad de los chicos que comenzaron la enseñanza intermedia en una escuela KIPP se graduaron de la universidad en un período de 10 años. Alrededor del 44 por ciento tiene diplomas de graduados y un 18 por ciento aún está realizando estudios superiores.

El co-fundador de KIPP Mike Feiberg desea que la cifra llegue al menos al 75 por ciento, lo que implica que el sistema de escuelas charter tiene que idear una forma de ayudar a los estudiantes a superar los obstáculos que probablemente los llevan a abandonar los estudios universitarios.

Según estudios recientes, menos de uno de cada 10 estudiantes de familias pobres en el país se gradúa de la universidad y la brecha continúa agrandándose entre jóvenes de familias ricas y de familias de bajos ingresos en lo que respecta a la educación superior.

Obstáculos familiares, como el divorcio, la pérdida de empleos y enfermedades, suelen desviar a los estudiantes de los estudios universitarios.

“Necesitamos establecer barreras de protección para impedir que los estudiantes se desvíen de su meta principal: un título universitario”, dijo Bryan Contreras, director ejecutivo de KIPP en Houston.

Algunos jóvenes se alejan de los estudios universitarios para trabajar a jornada completa con el propósito de contribuir a la economía de su familia, mientras que otros se dan de baja porque echan de menos a sus hogares y no disponen de suficiente dinero para pagar sus estudios.

Esta subvención de tres años, proporcionada por la empresa de asesoría Accenture, sirve para ampliar un programa piloto iniciado el año pasado en escuelas KIPP de Washington, D.C., Austin, Houston, Denver y San Francisco.

Pasantías de verano

En Houston, cada estudiantes de décimo y onceno grados en una escuela KIPP recibirá tutoría y entrenamiento. El programa de estudios, cuyo comienzo se prevé para finales de enero, ayudará a los alumnos a construir sus résumés, a realizar entrevistas de trabajo y a mejorar otras destrezas estudiantiles y profesionales, como a controlar su tiempo y hacer presentaciones.

Como parte de ese programa, KIPP Houston tratará de ubicar a 160 estudiantes de preparatoria en pasantías de verano. Los graduados de KIPP que ahora estudian en la Universidad de Houston y en la Universidad de Texas en San Antonio contarán con ayuda para desarrollar su résumé, así como con recursos para el desarrollo profesional.

“El apoyo de Accenture nos permite seguir desarrollando cursos para ayudar a nuestros estudiantes a concentrarse en cómo usar su educación para escoger lo que desean hacer en sus vidas y lo que les ayudará a ser felices”, dijo Feinberg.

“La felicidad de nuestros muchachos es como nuestro rayo láser?”, agregó.

KIPP estudia y da seguimiento a todos sus estudiantes y graduados. El bajo índice de graduación universitaria fue captado por dirigentes de las escuelas charter, quienes esperan resolver el problema progresivamente proporcionando a los estudiantes cursos extras vocacionales y universitarios.

Si un estudiante tiene planes y está preparado para lidiar con los obstáculos que aparecerán en su camino, es más probable que persevere, según Contreras.

“Todo es instantáneo en nuestra sociedad en estos momentos”, dijo Contreras. “Pero la educación es algo que no puedes obtener en un instante”.

Por su parte, Ángela Gildea, directora general de Accenture en Houston que trabaja con KIPP, dijo que la empresa se siente complacida por exponer a los estudiantes de ese programa a varias habilidades laborales y profesionales.

La empresa concedió la subvención como parte de una iniciativa masiva de entrenamiento laboral, según Gildea.

“KIPP está haciendo una estupenda labor para desarrollar al empleado modelo, ese tipo de persona que uno desea contratar en el futuro”, dijo Gildea. “Su desarrollo de la personalidad, la confianza que desarrollan en sus muchachos, contribuyen a (formar) el tipo de candidatos que se buscan”.