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Testigo quedó afectado después de la muerte de un policía en Houston


INGRID LOBET | 12/26/2012, 11:51 a.m.
Testigo quedó afectado después de la muerte de un policía en Houston
Policías trabajan en la escena del asesinato de Jimmie Norman, un oficial de policía de Bellaire el lunes, 24 de diciembre 2012, en el suroeste de Houston. | Foto: Bellaire PD / HC

HOUSTON — Un adolescente iba manejando la camioneta de su padre para hacer varias gestiones. Un abuelo comenzó su trabajo en un taller de reparación de autos en la víspera de Navidad, mientras un padre preparaba el desayuno para su hijo. Sin embargo, una tragedia detuvo las actividades de los tres y dejó muertos al propietario del taller y a un policía, así como al adolescente agradecido por aún estar vivo, aunque su vida haya cambiado probablemente para siempre.

Se sabe poco sobre el autor de la tragedia, un joven de 21 años.

Selvin Romero, de 19 años, iba el lunes por la mañana a recoger a un amigo de su familia a una iglesia. Aminoró la velocidad de la camioneta en la calle Jessamine, cerca de Chimney Rock Road, y de pronto sintió que alguien lo impactó por detrás. El mismo vehículo también chocó contra un auto estacionado en una curva.

A través del espejo retrovisor, Romero vio un auto negro, modelo Honda Civic, y detrás del mismo había un auto patrullero. El joven se estacionó a la izquierda creyendo que le pedirían su información como conductor de la camioneta. Sin embargo, el individuo que iba conduciendo el Honda le pasó por un lado.

Entre tanto, Chris Hokanson acababa de sentar a su hijo, aún con ropa de dormir, a la mesa en la cocina para prepararle el desayuno. Aún no había echado la leche en el recipiente con cereal cuando oyó un estruendo.

“Debe ser el camión de la basura”, pensó Hokanson, pero no fue así.

Cuando llegó al portal de su casa, Hokanson vio un auto de la policía de Bellaire detrás de una camioneta Ford de color blanco y a un Honda de color negro.

Una defensa negra se encontraba en la calle junto con fragmentos de cristales y plásticos. Su propio auto, un Saturn de 2003, que estaba estacionado en un costado de la calle, había sido impactado.

Persiguió al auto

Romero siguió al Honda Civic, pues estaba preocupado de que lo culparan por el daño al Saturn estacionado, así como por las averías en la camioneta de su padre.

El Honda Civic cruzó Bissonnet en dirección de Bellaire y entró en el centro comercial donde estaba el taller de autos de Terry Taylor. El Honda se detuvo al golpear un contenedor de basura. A poca distancia se detuvo el auto patrullero de Jimmie Norman, un policía de 24 años. Romero salió de su vehículos con los documentos del seguro en las manos.

El tiroteo

Romero oyó cuando el policía ordenó al conductor del Honda Civic, Harlem Harold Lewis Jr., de 21 años, que saliera del auto y le comunicó que estaba bajo arresto.

Norman se acercó a Lewis, quien le preguntó qué había hecho. En ese momento, Taylor salió para ofrecer su ayuda al agente. Según Romero, ambos hombres forcejearon con Lewis.

“Le pusieron las manos hacia abajo, pero él se volteó, sacó una pistola y disparó contra el policía”, dijo Romero el martes. “El otro (Taylor) trató de escapar, pero le dieron un tiro por detrás”.