Opinión: Una señal de alarma en Brasil
Por incidentes en final de Copa Sudamericana
GERMÁN FERNÁNDEZ-MOORES | 12/19/2012, 9:55 a.m.
HOUSTON - La final de la Copa Sudamericana de fútbol la semana pasada en el estadio Morumbi de Sao Paulo abrió un signo de interrogación en la antesala de un año clave para que Brasil termine de preparar la gran fiesta que piensa albergar durante la Copa del Mundo en 2014.
Sao Paulo fue declarado campeón luego de empatar sin goles en su visita a Buenos Aires en el partido de ida de la final frente a Tigre y de haberse ido al descanso de la vuelta con ventaja de 2-0 en el Morumbi.
Sin embargo, las dudas no se dan por lo que ocurrió dentro del campo de juego, sino fuera del mismo.
El plantel de Tigre se negó a regresar a la cancha después de quejarse de que fue agredido mientras sus jugadores volvían a los vestidores al cabo de la primera etapa.
El ambiente estaba bien caliente, como en las viejas finales coperas sudamericanas, y el primer tiempo finalizó con escaramuzas entre los jugadores de ambos equipos, visiblemente nerviosos, al igual que el árbitro.
Pero los argentinos acusan al personal de seguridad, vaya paradoja, del Sao Paulo y a la policía brasileña de supuestas agresiones posteriores. Los visitantes alegan que llegaron a ser golpeados y amenzados con armas de fuego tanto en los pasillos que conducen al vestidor visitante como dentro del mismo.
Los futbolistas locales, luego de esperar infructuosmente por un largo rato a sus rivales en el campo de juego, festejaron y recibieron la copa y sus medallas con bailes y pirotecnia junto al público.
Después, sus directivos, que también festejaron despreocupados junto a los dirigentes de la CONMEBOL o Confederación Sudamericana de Fútbol, rechazaron las acusaciones.
Esa consagración con la vista gorda de la CONMEBOL, sin haber primero estudiado acabadamente la veracidad o no de los hechos, fija un mal precedente en el fútbol internacional.
Ecos en Japón
En el marco de la consagración del Corinthians, que curiosamente es uno de los más acérrimos rivales del Sao Paulo, en el Mundial de Clubes de la FIFA, el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, al menos prestó la debida atención.
El suizo aseguró en una conferencia de prensa que ofreció en Japón que los incidentes de violencia en el Morumbi deben servir al menos de advertencia para los organizadores de la próxima Copa del Mundo.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en principio apoyó los reclamos de Tigre, un club pequeño al norte de la ciudad de Buenos Aires, ante la CONMEBOL, que aseguró que estudiará la denuncia.
De ser cierta la versión de los visitantes, seguramente la AFA esperará una dura sanción, más allá de lo que ya ocurrió en el campo de juego, donde el Sao Paulo fue superior.
Si eso no ocurre podría llegar a haber consecuencias con la participación de los equipos argentinos en la próxima edición de la Copa Libertadores de América, en la que por supuesto participará el Sao Paulo como campeón de la Sudamericana.
Por el otro lado, los brasileños piden una sanción a Tigre, por no haber salido a completar la final.










