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Márquez se quita la espina y medita su futuro


EI púgil mexicano estudia sus opciones después del fulminante triunfo por nocaut frente al astro filipino Manny Pacquiao en Las Vegas

Francisco Villalobos | 12/15/2012, 6 a.m.
Márquez se quita la espina y medita su futuro

LAS VEGAS, NEVADA — Para Juan Manuel Márquez, la cuarta, al final, fue la vencida. El empate que constituyó el primer capitulo de la epopeya de sus cuatro peleas con Manny Pacman Pacquiao, fue tan sólo el comienzo de cuatro verdaderas batallas en el cuadrilátero.

Las primeras tres peleas estuvieron llenas de polémica hasta las últimas instancias y con decisiones por lo más controversiales. Por eso, cada pelea le daba la pauta a otra revancha.

Y así, desde el 8 de mayo de 2004 hasta la reciente noche del 8 de diciembre de 2012, el mexicano y el filipino intercambiaron fogonazos por 54 rounds, que terminaron de manera dramática a menos de ocho segundos del final del sexto asalto del cuarto combate, el sábado, en Las Vegas.

El nuevo debate es si habrá o no un Márquez vs. Pacquiao V. Una quinta pelea que hasta podría generar un empate de la serie, que todavía tiene al mexicano por debajo del filipino con dos derrotas y un empate antes de esta victoria. Y quizás, después de esa quinta pelea, si Márquez llegara a ganarla, podría darse una sexta y definitiva.

Si fuera por el público, Pacquiao y Márquez pelearían hasta que sus pulmones dejaran de funcionar.

Márquez, de 39 años, habló en exclusiva con La Voz después de al fin lograr la victoria más elusiva y difícil de su carrera, ante su más acérrimo rival.

¿Qué piensas hacer con tu carrera ahora que por fin has vencido a Pacquiao?

Es algo que aún tengo que platicar con mi familia, con mi entrenador, y en su momento lo podremos decidir. Hoy, quiero disfrutar de esta victoria y poder digerirla porque, quieras o no, aún es difícil de creer que por fin se llegó a la meta.

Pero son cuatro peleas que han abarcado de 2004 a 2012 que prácticamente han absorbido a ambos, tanto en lo profesional, como en lo personal...

Creo que tanto Manny como yo hemos concentrado mucho nuestra atención en lo que se ha convertido en uno de los duelos clásicos del box. Y sí, después de más de media década, uno se acostumbra a tener esto en su mente, en su vida. No sé cómo contestarte, porque apenas gané. No sé qué vaya a pasar, ni cómo me voy a sentir, lo que si sé es que hoy estoy muy agradecido a Dios, mi familia, mi entrenador y todos los fanáticos que me han apoyado. Mis amigos, que siempre han estado en mi esquina, y a quienes les dedico ésta, la más importante de mis victorias.

¿Qué fue lo que pasó por tu mente en esos últimos 20 segundos del sexto round?

Mi cortada no me afectaba tanto, como se aprecia. Me sentía bien, aún tenía gas en el tanque. Y pues, recuerdo que me lanzó el golpe, falló, y por instinto conecto. Y conecto bien. Él cae, y de manera aparatosa. La verdad, no creía que fuera a levantarse, desde que sentí cómo lo conecté. Y pues la algarabía era total, después de que me declaran victorioso, pero esa misma algarabía fue moderada al ver a la esposa de Manny muy consternada y a él que no reaccionaba luego, luego. Fue agridulce el momento porque todos celebraban, incluyendo el público, pero no fue algo padre ver a una mujer llorando y tratando de llegar a su esposo, y pues, que no podía hacerlo, y verlo tirado en la lona, por un golpe que yo le di.