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Enrique Bunbury encendió la noche de Houston


El rockero español pasó por el club Escapade 2001 en donde entregó, fiel a su costumbre, un concierto intenso y lleno de matices

David Dorantes | 12/7/2012, 10:37 a.m.
Enrique Bunbury encendió la noche de Houston
El rockero español Enrique Bunbury, durante su actuación en el club Escapade 2001 la noche del jueves 6 de diciembre, entregó un concierto sin mácula musical y con el tema del desamor como gran protagonistas en la mayoría de sus temas. | (Foto: Melissa Phillip/Houston Chronicle )

HOUSTON- El apóstol de los desamparados otra vez encendió la noche de Houston. El pirata poeta del rock, el español Enrique Bunbury, pasó por el club Escapade 2001 la noche del jueves 6 de noviembre, y entregó un concierto exultante y apasionado en 22 canciones y más de dos horas de espectáculo que llevaron al paroxismo a los asistentes seducidos por los temas llenos de desamor y deseperanza que entregó el artista.

Bunbury, en su tercer concierto en Houston en los últimos cuatro años, apareció en el escenario del Escapade 2001 a las 10:17 p.m., ataviado de traje negro adornado con flamas de fuego, para descargar junto a su banda su tema Llévame (del cantautor texano Loui Ortega), de su disco más reciente Licenciado Cantinas con canciones clásicas del repertorio popular de Latinoamérica en un abigarrado ritmo de jazz-second line con ecos de gospel tabernero y rockabilly.

"¡Buenas noches hermanos y hermanas de Houston!" dijo Bunbury a manera de saludo luego de la primera canción y enseguida trazó la ruta por la cual su bajel pirata musical, y él como capitán, llevaría a los asistentes a los abismos de la noche diciéndoles "hemos traído para ustedes esta noche canciones cantineras, canciones revolucionarias, canciones melancólicas para los corazones solitarios. Esperamos que repertorio que hemos seleccionado sea de su agrado".

Tras el saludo Bunbury descargó una secuencia de temas apasionados como El Solitario, diario de un borracho (del compositor panameño Dorindo Cárdenas), Si no fuera por ti y Señorita Hermafrodita en una colorida policromía sonora que fue de la cumbia-rock al rock psicodélico acompañado de una impecable banda de músicos curtidos en diversos estilos y técnicas.

Uno de los momentos más emotivos de los conciertos de Enrique Bunbury en Texas, en donde la mayoría de su audiencia está conformada por jóvenes inmigrantes de Latinoamérica, es cuando el español entrega su tema El Extranjero, con ecos de chanson francesa de entreguerras. Y, la interpretación del tema en el Escapade 2001, fue fiel a la tradición cuando cientos de jóvenes se sumaron al coro como un actor más del espectáculo.

"¡Porque allá donde voy... me llaman el extranjero!", gritaban los cientos de voces, junto a Bunbury quien jaleaba con los brazos a la audiencia a cantar más fuerte, en un momento épico de la noche.

A partir de ese momento la comunión entre Bunbury y la audiencia houstoniana fue absoluta en un guiño de complicad en donde los cientos de asistentes se sumaron al concierto como coristas en temas apasionados como Ódiame (de Federico Barreto y Rafael Otero) entrecalados con sus propios temas como Puta malagradecida, Las consecuencias, la monumental obra maestra Sácame de aquí, Que tengas suertecita, No me llames cariño, , El Hombre delgado que no flaqueará jamás, más otros temas latinoamericanos clásicos como El día de mi suerte (del ícono puertorriqueño de la salsa Héctor Lavoe) y la canción ranchera mexicana Ánimas que no amanezca (de la compositora mexicana Guadalupe Ramos).

Bunbury tuvo en el escenario cómplices de lujo en sus músicos como el virtuoso Jordi Mena (guitarras, mandolina y banjo), Álvaro Suite (guitarra), el maestro Jorge Rebenaque (órgano Hammond B-3, acordeón, piano y sintetizadores), Robert Castellanos (bajo eléctrico y contrabajo) y Quino Béjar (percusión).